La ceremonia religiosa será el 19 de diciembre, con 200 invitados
Ella es joven y quiere ser mamá. Yo quiero hacer una familia con ella, dice Navia sobre su relación con la nutrióloga Stephania Valadez.
Reinaldo Navia (48) se casó por el civil este fin de semana en Guadalajara con la nutrióloga mexicana Stephania Valadez (34), pero sigue viviendo solo en su departamento de soltero. Los recién casados mantendrán por ahora sus domicilios separados y recién empezarán a convivir después del matrimonio por la iglesia programado para el 19 de diciembre.
«Todavía no vivimos juntos, son tradiciones mexicanas», cuenta entre risas el Choro, quien está radicado hace años en Guadalajara.
¿Cómo es esa tradición, Reinaldo?
«Lo que pasa es que acá primero te tienes que casar por la iglesia y, una vez que te cases por la iglesia, ya formalizas todo, ¿no? Ya es como una costumbre a la antigua, que los papás te dejan vivir. Muchos todavía utilizan esa tradición, otros a lo mejor no, pero yo sí. Por respeto».
En el caso de Navia y Stephania hay una coincidencia adicional: su historia comenzó precisamente como vecinos. Él vivía un piso más arriba que ella y se conocieron un día en el ascensor. El ex goleador venía de botar cachureos, sin polera y sudado, conversaron, intercambiaron números y posteriormente salieron a comer.
«Ella se cambió de departamento así que ahora vivimos en diferentes edificios. Igual estamos muy cerca, como a cinco minutos. No hay tanta distancia», explica el Choro.
La relación tuvo uno de sus capítulos importantes en Chile. En noviembre del año pasado, Navia regresó al país para participar del partido homenaje entre la Selección Olímpica de Sydney 2000 y figuras de la Generación Dorada. Tres días antes del encuentro, con la ayuda de su suegra, su cuñado y una pareja de amigos mexicanos, llevó a Stephania hasta las dunas de Concón, se arrodilló y le pidió matrimonio.
Diez meses después llegó el sí. La ceremonia civil se realizó el sábado 12, a las 14 horas, en el Registro Civil de Guadalajara, acompañados por testigos, familiares y amigos cercanos.
«Estoy feliz de poder dar este paso. Lo di con mucha seguridad, muy enamorado también. Creo que encontré la mujer que me ha cambiado mucho. Me ha hecho sentir pleno. Para ella también es un paso importante y lo asumimos con mucha responsabilidad y mucha madurez», dice el ex jugador.
¿Cómo estuvo la celebración?
«Trajimos unos mariachis, previo a lo de la cena, con amigos y familiares. Algo muy típico de acá de México, que realmente a la mujer le gusta muchísimo. Estuvo súper bueno, lo disfrutamos, lo pasamos súper bien».
¿Ya tienen todo listo para el matrimonio por la iglesia?
«Sí, sí, sí, ya está todo listo. Hay unas 200 personas invitadas. Ese tema, el de la comida y la ropa ya está medio visto. Stephania ya tiene su vestido, falta que yo vea lo que me voy a poner. Pero no es problema, queda tiempo todavía. Estamos viéndolo todo con calma».
Navia asegura que a los 48 años vive este momento con mayor tranquilidad y destaca el papel que ha tenido Stephania durante los dos años que estuvieron de novios. «Ya con la edad estoy más maduro, más asentado y nuevamente dan ganas de querer hacer familia. Lo tenemos pensado, lo vamos a trabajar, pero lo primero, lo primero: dar este paso importante y ya luego pensar en la familia. Ella me ha apoyado muchísimo, me ha ayudado muchísimo. Siempre le voy a agradecer porque creo que ha sido un pilar importante en estos dos años», cuenta.
Cuando dice que quiere «hacer familia», ¿habla concretamente de hijos?
«Sí, claro, de familia, de tener hijos. Ella es joven y quiere ser mamá. Yo también quiero ser papá, quiero hacer una familia con ella».
¿Y no le complica ser papá a los 48 años?
«No, para nada, eso no me mortifica. Soy de familia grande, así que eso para mí no es problema. Claro que lo asumo y es lo que quiero, y es lo que más deseo: poderle dar una familia a ella. Y sí, ya lo tenemos planeado, ya lo estamos hablando. Queremos tener hijos y a ver si sale el Chorito Navia. El Chorito Navia futbolista».


