Héctor Cárdenas fue asesinado en la población José María Caro por una banda rival
Sus vecinos temen que los homenajes en su honor terminen en balaceras.
El Pasaje 21 Sur, entre Seis Poniente y Pío XII, amaneció adornado con globos azules, amarillos y blancos este miércoles. Al atardecer del martes, las rejas que el mismo Héctor Cárdenas Venegas (45 años) mandó a instalar para cerrar esa área del pasaje ubicado en la población José María Caro de Lo Espejo, se convirtieron en una trampa mortal.
El Poroto regresaba a su casa cuando fue abordado por desconocidos. Según el fiscal ECOH Ernesto González, recibió ocho balazos que le provocaron la muerte.
Este miércoles, poco antes del mediodía, una caravana de cuatro vehículos con vidrios polarizados salió desde el Pasaje 21 rumbo al Servicio Médico Legal. Su viuda, acompañada de familiares y amigos, retiró su cuerpo para llevarlo al cementerio Parque del Sendero, en San Bernardo. Las autoridades lo catalogaron como un funeral de alto riesgo, por lo que se implementó un control preventivo en las afueras del recinto con efectivos territoriales y personal de COP (Control de Orden Público).
Un centenar de personas asistió al funeral, que se retrasó por un procedimiento policial tras la detención de una conductora por manejar de forma peligrosa. Hasta el cierre de esta edición, no se habían reportado desórdenes graves ni uso de pirotecnia.
El Polonia
También se apostaron afuera de la cancha, ubicada en calle La Habana con Pedro Merino, donde los jugadores del Club Deportivo Polonia -ex Club Deportivo Varsovia- se juntan a entrenar. El Poroto era el DT del primer equipo y también uno de sus financistas.
Algunos vecinos de la José María Caro estaban asustados. «Todos tenemos miedo que se realice su velorio por la narco cultura que existe en la población. Hay miedo que salgan por las calles para hacer ajustes de cuentas. Ellos no respetan a las personas inocentes que vivimos acá. Siempre hay rivalidad entre bandas, peleas por los negocios de cada uno. En las noches se escuchan ráfagas de metralletas. De vez en cuando se ven algunas muertes, pero generalmente vemos riñas», cuentan unos hermanos.
La alcaldesa
Los globos amarillos, celestes y blancos instalados en el pasaje hacen alusión a los colores del Club Deportivo Varsovia, que cambió de nombre en 2018, tras ser sancionado por una fuerte pelea que sus jugadores tuvieron con otro equipo de Puente Alto. Como fueron suspendidos por cinco fechas, su directiva -integrada también por el Poroto- le cambió el nombre a Polonia y siguieron compitiendo.
El relato lo hace un antiguo integrante del club y defensor acérrimo de Cárdenas. «Él era un hombre educado, ni siquiera decía garabatos. Tenía una botillería, que le clausuró la alcaldesa (Javiera Reyes de Lo Espejo), y una compraventa de autos. Nunca estuvo preso. Todo era legal y pacífico. Con decirle que una vez nos peleamos y nunca me ofreció balazos. Tampoco combos. El Poroto se preocupaba de los niños. Los hacía jugar a la pelota, les compraba bebidas. Cuando queríamos hacer un asado nos aportaba carne y bebestible. Botellas de whisky también», asegura.
El 15 de enero pasado la alcaldesa Reyes junto con Carabineros y la Delegación Presidencial demolieron la sede del Club Polonia. Habían recibido denuncias anónimas de vecinos que se quejaban que era un centro de acopio de armas y drogas.
«Puros cahuines de vecinos envidiosos. Nosotros cometimos el error de asegurar el club por fuera con ladrillos y parecía que escondíamos algo. Pero lo hicimos para estar más aislados del ruido nomás», insiste el antiguo integrante del club.
100 millones
Ese mismo 15 de enero el Poroto ofreció $100.000.000 a quien se atreviera a matar a la alcaldesa. «Que lo hayan asesinado, que haya sido un enfrentamiento entre bandas, muestra cómo el crimen organizado se mueve con absoluta impunidad en nuestro territorio», alerta Javiera Reyes.
El coronel (r) Gonzalo Urbina, ex prefecto de la Prefectura Rinconada, recuerda que en la población se sabía que el Poroto era el líder de una banda criminal.
Urbina cuenta que cuando era prefecto la ex concejala de Lo Espejo Carolina Mena Muñoz -«que era medio pariente de Cárdenas y le arrendaba una casa»- amenazó a la edil en el propio Municipio. «Tuvimos que ponerle vigilancia especial a la alcaldesa. Me acuerdo que se decía que el Poroto mandó a matar a Diego Marchant, cuyo mausoleo también demolimos con la alcaldesa», relata.
Diego era hijo de Francisco Marchant, uno de los líderes del Clan Marchant, con quien Héctor Cárdenas se disputaba el territorio. Fue asesinado en 2020.


