Evelyn Matthei contó la partida de Cookie, de 14 años
La pug negra apareció en muchos videos y en entrevistas televisivas al lado de la excandidata presidencial.
«Cookie era una perrita maravillosa y la vamos a echar mucho de menos». Evelyn Matthei divulgó en redes sociales el pesar que le ha causado el deceso de su mascota regalona, una pug negra que compartía con su hija y que se convirtió en una integrante relevante de la rutina familiar.
«Era súper inteligente. Cuando le empecé a enseñar a caminar sin correa llegábamos a una esquina y ella se sentaba, me miraba y si yo le decía vamos, ella cruzaba. Mientras yo no le decía vamos, ella no cruzaba. Era muy cariñosa, pero al mismo tiempo divertida y llena de energía y, efectivamente, entendía todo», describe la exalcaldesa de Providencia.
El vínculo que entablaron trasciende lo meramente racional: «Era como un cariño sin condiciones. Si yo, por ejemplo, estaba enferma, ella se echaba al lado de mi cama y se quedaba ahí tranquilita. Creo que la gente que nunca ha tenido un perro no entiende el grado de cariño que se desarrolla». La mascota falleció el domingo pasado, pero solo este viernes se conoció el deceso.
¿Cómo se conocieron?
«Mi hija quería un pug negro y un día me dijo que había encontrado uno en Villa Alemana. Así que partimos con ella y con el segundo de mis hijos, yo iba manejando y efectivamente había una perrita que tenía tres o cuatro cachorros y esta era la más desordenada de todas, así que la escogimos. Se subía encima de los otros perros, era muy divertida, nos encantó y la trajimos».
Los primeros días fueron complejos. «Al comienzo echaba de menos a la mamá y la primera noche lloraba y lloraba, así que mi hijo la puso en la almohada y ahí se durmió feliz, tranquilita. Se adaptó inmediatamente», recuerda.
Agrega que «le poníamos la comida y se la tragaba en tres segundos, era como una aspiradora. Nosotros no podíamos creer que pudiera comer tan rápido y siempre tenía hambre. Le gustaba mucho correr y que la persiguieran. De repente, cuando tenía espacio empezaba a correr en redondo y corría, corría y corría, nos dejaba a todas agotadas. Era una perra muy simpática, muy querendona, además entendía perfectamente lo que uno quería de ella».
Se incorporó como una integrante más de la familia.
«Sí, se van adaptando a la vida cotidiana y ella, por ejemplo, cuando tenía hambre tenía una forma de invitarte a jugar, entonces, yo sabía cuando ella quería que la persiguiera. Pero cuando tenía hambre, yo la perseguía un rato y después ella se iba a la cocina. Y se sentaba, porque yo le había enseñado que antes de darle el plato de comida, ella se tenía que sentar, nada de saltar sobre el plato de comida; entonces, su forma de avisar que tenía hambre era sentarse y mirarte fijamente. Cuando le faltaba agua con la manito empezaba a empujar el receptáculo, entonces, tenía formas de comunicarse y de decir lo que quería, es bien impresionante. Después se fue a vivir con mi hija, ella se hizo cargo los últimos años, pero venía para acá, siempre muy cercana».
¿Tiene más mascotas?
«Me queda la Pixie, que también es una pug negra, es menor, tiene solamente tres años. Ya me rompió el sofá, un par de zapatos y un poco la alfombra. No se llevaban mucho, a la Cookie nunca le gustó jugar con otros perros. Eran muy distintas. La Pixie es más amigable con otros perros y lo único que quiere es todo el día jugar con uno, con otros perros; en cambio, la Cookie era con nosotros, nomás, a los otros perros no los inflaba».
En su despedida en redes sociales usted dice que presenció su ciclo vital directamente.
«Uno los ve cachorritos, juguetones, chicos, después empiezan a mordisquear todo, rompen zapatos, después empiezan ya un poco más grandes a jugar y aprenden cosas, y después ya se empiezan a poner canosos y ella obviamente al ser negrita se le notaban más las canas, y después era más reposada. Al principio tú le dabas algo y como que te mordía la mano, digamos, pero después tú le dabas algo y lo tomaba con una delicadeza que no te tocaba los dedos, o sea, realmente uno ve una vida entera solo que en 14 años».
Matthei dice estar impresionada por el apoyo recibido en redes sociales: «Me han mandado todo tipo de mensajes cariñosos, o sea, realmente ha sido súper emocionante, estoy de verdad muy tocada, jamás me imaginé este grado de reacción tan, tan solidaria, tan cariñosa, tan cercana, lo agradezco muchísimo».


