Ley del Cargador Universal estandariza el puerto USB-C para celulares y más
A partir de octubre, las cajas de los dispositivos deberán aclarar si incluye cargador y sistema de carga rápida.
Existe en todas las casas: es ese cajón donde terminan los cables viejos, cargadores de celulares que ya no se usan, adaptadores de distintos tamaños y conectores que nadie sabe exactamente para qué sirven. Pero ahí están. Por si acaso.
Tras años de convivir con ese caos tecnológico doméstico, Chile dio un paso para ponerle fin: se acaba de publicar en el Diario Oficial el reglamento que implementa la Ley del Cargador Universal, normativa que obliga a que once categorías de dispositivos electrónicos utilicen el puerto USB-C como sistema estándar de carga.
La medida sigue el camino iniciado por la Unión Europea y busca algo bastante sencillo: que un mismo cargador pueda servir para la mayoría de los equipos que usamos todos los días en nuestras casas y oficinas.
Así, desde el 10 de octubre de 2026, todos los teléfonos celulares nuevos, junto a varios otros dispositivos que se comercialicen en Chile, deberán incorporar obligatoriamente un puerto USB-C como sistema de carga.
¿Qué cambia?
Hasta hace poco, cada fabricante podía utilizar su propio sistema de carga para sus dispositivos, fuera un smartphone, un computador o un gadget. Aunque el estándar USB-C ya es ampliamente utilizado por marcas como Samsung, Motorola, Xiaomi, Honor o Huawei, todavía existían excepciones: la más conocida es Apple, que durante años utilizó su propio conector «Lightning» en sus iPhone y otros dispositivos. Eso comenzó a cambiar a partir del iPhone 15, que adoptó terminales USB-C precisamente para cumplir con la normativa europea.
Ahora Chile sigue esa misma línea y transforma esa compatibilidad en una obligación. La norma alcanza a celulares, tablets, cámaras digitales, vestibles, audífonos, parlantes portátiles, consolas de videojuegos portátiles, teclados, mouse y lectores electrónicos, entre otros aparatos electrónicos de uso cotidiano.
El subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler, destacó que «la medida busca alinear la regulación chilena con los estándares internacionales vigentes» y además contribuirá «al ahorro en los hogares y a la reducción de residuos electrónicos».
Menos cables
El cambio no responde solamente a una cuestión de comodidad. Cada año se generan millones de toneladas de residuos electrónicos en el mundo, y una parte importante corresponde a cargadores y accesorios que dejan de servir cuando cambiamos de celular. De hecho, varias marcas ya ni siquiera los incluyen en sus dispositivos.
Al unificar el conector, los usuarios podrán reutilizar los cargadores que ya tienen en lugar de comprar uno nuevo cada vez que cambian de equipo. Eso reduce residuos, disminuye costos y también simplifica la experiencia de uso.
Porque, seamos honestos: pocas cosas generan más frustración que descubrir que el cable que llevamos en la mochila no sirve para cargar el teléfono o el notebook. De hecho, cuando la normativa fue aprobada en Europa, Thierry Breton, entonces comisario europeo para el Mercado Interior, dijo que «un cargador común es una victoria para los consumidores y para el medioambiente».
Más información
La nueva normativa suma otra obligación importante para los fabricantes. A partir de su entrada en vigencia, en octubre, las cajas deberán indicar claramente si el producto incluye o no cargador, la potencia máxima que admite y si es compatible con sistemas de carga rápida basados en el estándar «USB Power Delivery».
Puede parecer un detalle técnico, pero no lo es, ya que hoy muchos usuarios compran un cargador sin saber si realmente aprovechará la velocidad de carga que ofrece su teléfono.
Con esta información visible será mucho más fácil y transparente elegir el accesorio adecuado y evitar compras equivocadas.
¿Debo cambiarlos?
No. La ley no obliga a reemplazar los equipos que ya están en uso ni prohíbe seguir utilizando cargadores antiguos.
Lo que regula es la comercialización de nuevos dispositivos, a partir de octubre, que deberán cumplir con este estándar una vez que entren en vigencia los plazos establecidos para cada categoría.
En otras palabras, el cambio será gradual, pero cada nuevo equipo que llegue al mercado hará que sea menos necesario guardar ese viejo cargador «por si acaso».
«Un cargador común es una victoria para los consumidores y para el medioambiente», Thierry Breton, ex comisario europeo para el Mercado Interior.


