Se desprendió, perdió la órbita y dejó un cráter de 17 metros en la superficie
Episodios como este servirán para entender el peligro que representan los restos espaciales para la futura infraestructura lunar, dijo astrónomo.
«Hoy (5 de agosto) más temprano, la etapa superior descartada de un cohete Falcon 9 impactó en la luna (…). Como parte de esta campaña coordinada de observación, nuestro VLT (Very Large Telescope) detectó líneas espectrales, huellas químicas, de gas sodio y litio en la columna de choque que duraron entre 5 y 10 minutos tras el impacto. El sodio probablemente se originó en el suelo lunar, mientras que el litio podría provenir del propio cohete. El equipo proporcionará más detalles tras realizar un análisis completo». Así comunicó el European Southern Observatory (ESO) como su telescopio VLT, ubicado en Cerro Paranal, Región de Antofagasta, detectó el choque de una parte del cohete Falcon 9, de SpaceX, sobre la luna.
El impacto, que ocurrió a las 2:35 hora de Chile, fue sobre la cara visible de la luna, borde occidental, cerca del cráter Einstein. La pieza del cohete, de 14 metros de largo por tres de ancho, y un peso de cuatro a cinco toneladas, viajaba a 8.700 kilómetros por hora y dejó un cráter estimado de entre 17 y 30 metros de diámetro y cinco metros de profundidad.
El cohete fue lanzado el 15 de enero de 2025 desde el Complejo de Lanzamiento 39A, en el Centro Espacial Kennedy, Cabo Cañaveral, Florida. La pieza que impactó fue la segunda del cohete, que tiene combustible propio y su función es impulsar carga, en este caso dos módulos que debían alunizar. El hecho fue anticipado por Bill Gray, astrónomo y desarrollador del software de rastreo Project Pluto, quien identificó la trayectoria de colisión en septiembre de 2025.
La segunda etapa lleva su propio combustible y motor, y luego de que cumple su rol, se desintegra en el espacio con una ruta guiada. En este caso, informó Space.com, se quedó sin combustible para completar la maniobra habitual. Julianna Scheiman, directora de ciencia de SpaceX, explicó al medio citado que la compañía realizó «una maniobra distinta (a la desorbitación) para asegurar que la propia segunda etapa estuviera segura conforme a las normas y regulaciones correspondientes», lo que la dejó abandonada en una órbita terrestre alta que cruza el camino de la Luna.
Este tipo de impactos son poco comunes, pero no inéditos. Como basura espacial, este es el segundo desde 2022. Según informó CBS News, del hecho no habrá fotos, ya que el único módulo que podría haberlo captado es el orbitador surcoreano Danuri, pero pasó cerca de dos minutos antes. Sí habrá fotos del cráter antes y después, cuando lo capte la sonda LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) de la Nasa en las próximas semanas. Las opciones de que se haya podido ver desde la Tierra son muy escasas, ya que, al haber sido en la cara iluminada, la no existencia de contraste lo hace muy difícil, pero no imposible, indicó Space.com.
Benjamín Fernando, investigador del Laboratorio Nacional de Los Álamos, quien lideró el estudio sobre el impacto, explicó a Space.com que «episodios como este servirán para entender el peligro que representan los restos espaciales para la futura infraestructura lunar y los astronautas», en momentos en que la Nasa prepara el regreso de misiones tripuladas y una eventual base permanente en la Luna.


