Catalina Vega subió una foto de su espacio a ChatGPT y Gemini: vea qué le propusieron
El chat le propuso muebles que se venden en Chile y le sumó la cuenta final: $5,2 millones.
Catalina Vega Urzúa entró a la inteligencia artificial por las imágenes. Trabaja en Nexor AI, empresa que desarrolla agentes de IA, y en redes publica como «Data by Cata». Partió en 2023 con Dall-E, uno de los primeros modelos que generaban ilustraciones: «Eran bien inútiles», recuerda. «Siempre me ha costado mucho dibujar, pintar, el lado artístico. Pero tenía muy claro lo que quería ver en cada uno de los resultados. Como no era buena pintando, dibujando ni diseñando, me quedaban feos por default», admite.
El interés también tiene raíz familiar. Su papá se dedica a remodelaciones y construcción de casas, y cuando ChatGPT tomó fuerza ella empezó a armar con IA las propuestas que él les enviaba a sus clientes. El año pasado se cambiaron de casa y aplicó el mismo método para decidir cómo distribuir el espacio en su nueva terraza: subió una foto del espacio, le pidió a ChatGPT muebles que se vendieran en Chile y en cerca de una hora tuvo una imagen de cómo quedaría y la lista de compras con precios y links.
«Siempre me ha gustado el diseño, pero tenía pocas herramientas: con la IA eso se puede mejorar: es cosa de ponerle un buen prompt», asegura.
En el extranjero, grandes tiendas de mobiliario llevan años probando esta idea. IKEA lanzó en 2022 Kreativ, función de su app móvil para escanear habitaciones en el celular, recrearlas en 3D y «amoblarlas» con más de 3.000 productos de su catálogo antes de agregarlos al carro. En 2023 la tienda estadounidense Wayfair presentó Decorify, que toma la foto de un living, la decora con diversos estilos -como industrial o bohemio- y enlaza cada mueble sugerido a su tienda. Y este mes Pinterest anunció Restyle -a prueba en EE.UU. y Canadá-, que redecora espacios a partir de una foto, cambia la iluminación o el color de las paredes.
Todas estas apps trabajan con un catálogo propio; Vega optó por un chat general para buscar entre tiendas chilenas y pedirle a la IA que respetara los límites reales de su terraza.
¿Qué hay que preparar antes de empezar?
«Lo primero es sacarle una buena foto a la terraza, con luz de día y el espacio lo más despejado posible. Luego, medirla: largo, ancho y alto, anotando dónde están los ventanales, puertas, pilares y la baranda. Si no le das las medidas, la IA se imagina un espacio y te propone muebles que no caben. También dile en qué ciudad o comuna vives: así te propone tiendas que despachan a tu casa».
¿La IA le dice qué muebles aparecen en la imagen y dónde comprarlos?
«Sí. ChatGPT y Claude lo hacen bien. Cuando llego a una imagen que me gusta, le pido que enumere cada producto que aparece en ella y me entrega el listado con sus links. Gemini te lleva solo a la página principal de la tienda, sin el producto específico, así que tienes que buscarlo de nuevo».
¿Qué le pidió en el primer intento?
«Mi prompt fue simple: Quiero remodelar mi terraza con colores fríos, dame opciones de terrazas que vendan en Chile. La clave fue la última parte. Eso cambia todo, porque en vez de una imagen bonita con muebles inventados te entrega opciones que después puedes encontrar y comprar. La respuesta fue una tabla de opciones por estilo, cada una con precio, link y explicación. Recién ahí elegí una y le pedí que la pusiera en la foto de mi terraza. Ese orden es clave: primero decides qué comprar y después lo visualizas, no al revés».
¿Qué herramienta le funcionó mejor: ChatGPT, Claude o Gemini?
«Yo prefiero ChatGPT, sobre todo para temas de diseño. Puede que sea porque estoy más acostumbrada, pero lo siento más directo, con una interfaz más intuitiva y más pensada para la compra y venta. Para comparar, también le pedí un diseño a Gemini: el resultado fue muy distinto al de ChatGPT. Eso demuestra que vale la pena probar más de una herramienta antes de decidir».
¿Qué fue lo más difícil de corregir en las imágenes?
«La verdad, con la primera imagen ya quedé conforme. El problema apareció al empezar a cambiar cosas: con cada ajuste, en algunos casos se iba perdiendo la consistencia del lugar y la terraza dejaba de parecerse a la mía. Lo que más me costó fue que mantuviera bien la relación con los ventanales del borde. Como son transparentes, la IA los pierde de vista».
¿Qué pasó con la baranda de vidrio?
«En algunas iteraciones puso sillas encima de ese límite, como si la baranda no estuviera. Por eso hay que revisar cada imagen con ojo crítico y corregirle directamente: La baranda es un límite fijo, no pongas nada sobre ella».
¿Se le puede poner un presupuesto máximo? ¿Cuánto costaba todo?
«Le puedes pedir lo que quieras: colores, precios, tamaños y un tope de gasto. Mientras más específica seas, mejor es el resultado. Eso sí, los precios que entrega la IA pueden estar desactualizados, así que siempre conviene confirmarlos en la tienda antes de comprar. Además, te arma la cuenta: la propuesta final sumó un total estimado de $5.249.850, con cada mueble detallado por cantidad, precio unitario, subtotal y link a la tienda».




