Las lluvias de la semana pasada fueron muy intensas y ya no cabía más agua
El desagüe, generalmente, se produce por vía subterránea, pero el volumen fue tal, que el lago necesitó otra manera de hacerlo.
El agua empezó a salir poco a poco del lago Caburgua, pero con el paso de las horas se hizo más evidente. Desde la madrugada del domingo el agua fluyó de manera más intensa generando un curso de agua justo al lado del lago.
Durante el domingo, los lugareños y los turistas que llegaron al conocido lago de la región de La Araucanía se sorprendieron con la imagen: parecía que el lago simplemente había llegado a su máxima capacidad y empezó a botar el agua hacia fuera, como cuando uno está llenado una tina, se pone a hacer otra cosa y olvida cerrar la llave.
A un costado del lago se hizo como una especie de piscina con agua en movimiento, que algunos incluso se atrevieron a cruzar con sus botas de agua. A esa hora una suave lluvia caía, pero los días previos las precipitaciones fueron intensas en Pucón y alrededores. Muy intensas.
¿Y qué ocurrió? El lago, básicamente, llegó a su máxima capacidad. Eduardo Bustos, académico de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales de la Universidad Católica y del Centro UC Cambio Global, explica que lo que allí ocurrió es un «desagüe intermitente que ocurre de manera superficial». El agua, agrega, fluye, hacia el río Caburgua, que es el nacimiento que se ve en el extremo sur del lago.
Tapón natural
Para entender el fenómeno, el académico explica que «la mayor parte del desagüe del lago, normalmente, es la vía subterránea», ya que se trata de un lago que «se formó por el taponamiento producto de actividad volcánica en la zona, entonces tiene un cierre natural en la zona baja».
Uno puede encontrar el afloramiento de esa agua subterránea en el sector más abajo de Los Ojos del Caburgua. «Ahí uno puede volver a ver el agua que aflora desde la salida subterránea, dando origen al río en su componente superficial, que después tributa hacia los ríos que están más abajo».
¿A qué se debe este desagüe, profesor?
«Lo que estamos viendo aquí es producto del aumento, principalmente, en las precipitaciones y en los caudales de entrada al lago, y que generaron con esto un aumento de su volumen, hasta llegar al punto que ese volumen extra se desagua de manera superficial. Ese volumen adicional de agua hace que el desagüe subterráneo no sea suficiente, el que además es más lento. Si el lago fuera una tina, lo que pasó es que se llenó de manera más rápida que su capacidad de salida de agua por este tapón subterráneo, entonces se empezó a rebalsar».
¿Es algo muy inusual?
«Este fenómeno se ha visto en otros años, pero es un comportamiento poco frecuente, asociado a años húmedos, que se ve aumentado por ser un año Niño y estos eventos de lluvia que desde julio han aumentado de manera importante el volumen acumulado en el lago. En julio hubo varios eventos de precipitación, de alta intensidad, sumado a las fuertes lluvias que cayeron la semana pasada. Este año ha sido bastante más lluvioso respecto de los años previos, lo que se suma a que el lago Caburgua tiene una variación estacional importante. Es un lago bien particular, que depende mucho de la precipitación que cae cada año».
Bustos comparte algunas cifras para entender la real magnitud de las lluvias en la zona, que desencadenaron el fenómeno: «La estación Pucón, de la Dirección General de Aguas, registra un acumulado 1.940 mm de agua caída este año. A la misma fecha, el año pasado, teníamos casi 300 mm menos, y 2024 también. Ambos años estuvieron en torno a los 1.600 mm. Y el promedio entre el 2010 y 2023 fue en torno a los 1.600 mm acumulados a septiembre. Efectivamente tenemos un año más húmedo que ayuda a explicar este comportamiento».


