Agrícola Ancali, en alianza con Nestlé, desarrolló solución de economía circular
Con los desechos produce biogás que luego se transforma en energía eléctrica. Satisfacemos el 100% de la demanda de la planta, dice Pedro Heller, director ejecutivo.
Un camión que transporta leche y cuyo combustible se obtiene de los purines de las vacas. Economía circular que opera en el sur de Chile. Esa es la innovadora solución que desarrolló la Agrícola Ancali, ubicada en San Carlos de Purén, Región de Biobío, y Nestlé Chile.
La lechería, una de las líneas de negocio de Ancali, tiene una masa de 9.000 vacas, 4.000 de ellas «en leche», con la que produce 70 millones de litros al año. Esa producción genera un gran volumen de purines. Para utilizar este desecho, la empresa implementó un biodigestor que transforma los purines en biogás, a partir del cual se cubren las necesidades energéticas de la planta lechera.
Pedro Heller, director ejecutivo de Agrícola Ancali, cuenta que en la línea de lechería de la empresa crearon Ancali Energy, con foco en sustentabilidad y en Energías Renovables No Convencionales (ERNC). «Desde 2010 trabajamos en la producción medioambientalmente sostenible, y el biodigestor es parte de ella. Lo desarrollamos luego de indagar sobre el proceso de obtención de energía a partir de los vectores de una lechería», explica.
«Hoy procesa los purines como materia prima. Después de 15 a 18 días obtenemos biogás, el que alimenta un motor y genera energía eléctrica, con lo cual satisfacemos el 100% de la demanda de la planta. Se usa en procesos como la ordeña mediante robots y la necesaria para la producción de los alimentos. Creemos que estas soluciones permiten diferenciarnos», agrega.
Desde Nestlé, señalan que el proyecto se inscribe dentro de un plan de sustentabilidad de la empresa. «Asumimos el compromiso de ser carbono neutrales antes de 2050, con la meta de reducir en un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero a 2025 y en 50% al año 2030», explica Enrique Vega, gerente de política agropecuaria de Nestlé.
En la compañía mencionan que la solución de transporte sustentable evita el uso de más de 20.000 litros de diésel al año. «Es un modelo de energía circular», señala Vega.
La solución de Ancali, que busca integrar la electromovilidad, la ejecutaron junto a la empresa de transportes Sotraser y Foton. El camión, que transporta 30.000 toneladas de leche al año, es el modelo Foton e-Auman 2554 de la citada marca, y es 100% eléctrico. «Es de 2025 y posee una configuración con cuatro ruedas motrices para transitar por caminos con barros, lluvia y piedra, ya que tiene tracción en las cuatro ruedas. Posee un sistema que incorpora una tecnología battery swapping (o cambio de batería) que permite que el paquete de baterías pueda ser reemplazado en un tiempo menor a cinco minutos. Está diseñado para operar en faenas y mover carga en terrenos difíciles, por ende, su autonomía ronda los 220 kilómetros», explica Leonardo Álvarez, product manager de camiones Foton.
Cómo se genera
César Sáez, profesor de Ingeniería Química y Bioprocesos UC, explica que para entender cómo actúa el biodigestor, hay que considerar que la materia orgánica, como los purines de las vacas, se pudre por la falta de oxígeno en su interior.
«En estas condiciones existen grupos microbianos que comienzan a degradar esta materia en distintos compuestos químicos hasta que la transforman en metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2). Basado en ese fenómeno, que ocurre en la naturaleza, se desarrolló una tecnología para empaquetarlo, o colocarlo dentro de una caja, que sería el biodigestor que sistemáticamente es alimentado con material que se pudre, en este caso, el estiércol y los purines de los vacunos para descomponerlos en forma controlada y aprovechar el biogás», dice Sáez, doctor en ciencias de la ingeniería, especialista en biocombustibles.
El biogás se quema en generadores, similares a los que operan a petróleo para generar electricidad en situaciones de emergencia. «Lo interesante en el caso de Agrícola Ancali es que no se necesitan baterías (extras) para almacenar la energía, ya que se produce cuando se carga el camión», detalla el académico.
«Otro producto del biodigestor, líquido, es el digestato o biofertilizante que contiene nitrógeno, fósforo, algo de potasio y materia orgánica que no continuó descomponiéndose. Típicamente lo diluyen con agua para aplicarlo en los predios», señala Sáez.
Al respecto, Pedro Heller cuenta que «el digestato lo utilizamos para desarrollar agricultura regenerativa, ya que reemplazamos fertilizantes químicos por materia orgánica para reducir la huella que constantemente estamos midiendo».
El académico releva la sustentabilidad de usar los purines, dado el impacto que estos tienen en el ambiente. «En una lechería no solo se genera mucho estiércol, también orines cargados de nitrógeno que pueden contaminar los suelos que están alrededor y los cursos de agua. Por otra parte, si permanecen apilados, el metano llega a la atmósfera, siendo un gas muy potente para el efecto invernadero y se debe evitar a través de cualquier medio», detalla.
Sáez señala que la tecnología del biogás es parte de la matriz energética de los países nórdicos que utilizan residuos agrícolas y urbanos. «En nuestro país existen algunos biodigestores de aguas servidas en plantas de Aguas Andinas. Sin embargo, en Chile, especialmente, para transitar hacia la electromovilidad, se ha aplicado muy poco», aclara.
Lácteos propios
Pedro Heller explica que Agrícola Ancali tiene «dos líneas de negocios bien marcadas: la agrolechería, donde el corazón es la producción de leche a granel, y los frutos secos. Dentro de la agrolechería, desarrollamos Ancali Energy. Luego tenemos un área donde se procesan y producen los cultivos que alimentan a la masa lechera, otra de raza de carne y contamos con una planta que se dedica a la fabricación de pellets y harinas, materias primas utilizadas como nutrición para la producción lechera y para la venta». Heller menciona, en adelante, la empresa apunta a elaborar productos lácteos propios: leche fresca, queso mantecoso y yogurt. «Buscamos desarrollarlos a partir del próximo año, pero en un modelo a muy baja escala directo al consumidor, sin dejar de abastecer a Nestlé y Soprole y quizás a algunos otros. Representamos cerca del 3% de la demanda nacional de leche», destaca.


