Plan para salvarlos incluye inocularles un fungicida
Proyecto pretende extender su vida sintener que fumigar desde el aire. También seestá usando ortopedia arbórea. Especialistascomentan la iniciativa.
Recientemente, con el fin de mantener el cuidado del arbolado urbano, más allá de las tradicionales podas y extracciones, el municipio inició un plan piloto con herramientas y técnicas innovadoras. Se trata de la endoterapia y la ortopedia arbórea.
Tres ejemplares de la especie platanus orientalis, comúnmente conocido como plátano oriental, fueron intervenidos y se les aplicaron inyecciones para mejorar su estado sanitario.
Gerardo Rojas, director de Medio Ambiente, Aseo y Ornato del municipio, explica que en este caso la endoterapia se utiliza para el control de patógenos en árboles. «A través de una jeringa se les inyecta un fungicida llamado Phyton para tratar o prevenir el hongo oídio, el cual ataca principalmente el follaje, tiñe de un color blanquecino las hojas y finalmente las seca».
Sebastián Parraguirre, ingeniero forestal del departamento de arbolado del municipio, agrega que el hongo, al ir deteriorando la hoja, disminuye la capacidad fotosintética que tiene el árbol y con el tiempo se debilita.
«Este fungicida funciona a nivel sistémico. Se inyecta a nivel del tronco. El árbol transporta sus nutrientes a través de una membrana que está entre la madera y la corteza y por ahí fluye a todo el sistema del árbol. Para lograr esto se hace un pequeño orificio en el tronco, que puede ser con una broca o un barreno, pero no muy profundo. Se instala una especie de catéter y por ahí se ingresa el químico. Después se retira la jeringa».
Ortopedia
Otra técnica que está utilizando Vitacura es la ortopedia arbórea como tratamiento para mejorar desbalances mecánicos que presentan algunos árboles y prolongar su vida útil.
Rojas detalla que el caso icónico de la comuna es un ejemplar de la especie celtis australis -también conocido como Almez- que está ubicado en calle OBrien y supera los 10 metros de largo.
Un camión lo chocó y le provocó una grieta vertical, por lo que se empezó a abrir y eso afectó a los numerosos brazos que tiene. Parraguirre explica que se utilizan unos grilletes de metal con esponja para anclar los brazos del árbol y evitar que la grieta siga expandiéndose. «La ortopedia es buscar una opción para salvar al árbol y no tener que sacarlo antes de tiempo».
Hay otros 12 árboles de la especie melia azedarach, ubicados en el Parque Cuauhtémoc con el mismo tratamiento. «Crecieron muy rastreados, hacia el lado, y eso provocaba que los niños se subieran, generando un riesgo», dice Rojas.
«Los árboles nos proporcionan muchos beneficios, como ser filtros de contaminantes, mejoran la calidad de vida de las personas. Por eso es importante mantenerlos sanos», agrega Parraguirre.
No son eternos
Suraj Vaswani, ingeniero forestal y académico de la Facultad de Ciencias Forestales y de Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, comenta que si bien estas técnicas se usan en la agronomía, son poco habituales en los árboles urbanos. «Cuidar un árbol durante tanto tiempo genera un arraigo en la comunidad. Si se puede recurrir a estas técnicas para salvarlo, pensando en prolongar su vida útil, está muy bien. A la larga el árbol habrá que cortarlo igual, pero con eso le prolongas la vida útil a la espera de un programa de recambio. Eso es algo que no todos los municipios están considerando. Hay mucho arbolado en la Región Metropolitana que está en condiciones de ser reemplazado. Los árboles tienen una vida útil, algo que muchas veces cuesta asimilar porque se perciben como seres eternos, pero no lo son, en algún momento se mueren y pueden caer», dice.
Respecto a la ortopedia o sujeción agrega que hay que tener en cuenta que los árboles no dejan de crecer. «Al abrazar el árbol con algún elemento, la madera en ese punto empieza a hacer mucha presión y se produce daño en la corteza. Esta técnica requiere una mantención cada un año para revisar el punto de anclaje».
Vaswani destaca que con la endoterapia se evita la aplicación aérea de un fungicida, lo que requiere aislar el espacio para que no caiga producto al suelo, y se aprovecha el sistema vascular de la planta. «También se usa para reguladores de crecimiento e incluso para matar un árbol. A veces hay que hacer uno o más orificios, los cuales después se sellan con la misma corteza que se sacó y con cera de abeja».


