El periodista estuvo dos semanas fuera de pantalla tras sufrir una recaída en su enfermedad
El exfutbolista y amigo del animador comenta las sentidas disculpas que dio en Sin filtros. Este martes volvía oficialmente a la conducción.
Aunque hubiese preferido aparecer antes, Fernando Solabarrieta retornó el lunes a «Sin filtros» a dos semanas del episodio donde se le vio medio complicado y con la voz trabada en la transmisión en vivo del programa. El periodista volvió para quedarse. Eso sí, se irá turnando con Mara Sedini en la animación.
El camino para pararse frente a las cámaras del programa político tras el impasse fue de nerviosismo, pero el conductor se aferró al coraje: «Lo que hizo Fernando al asumir es de valientes. La reacción de la gente ha sido muy buena», comenta Luka Tudor, uno de los mejores amigos de Solabarrieta. «Fue muy al estilo de cómo Fernando siempre ha hecho frente a sus aciertos y desaciertos: con total honestidad y eso es sólo valor», comenta otro cercano.
Partió de un concepto clave: la responsabilidad. En sus palabras: «Voy a ser claro, honesto y muy sincero, yo no estaba acorde en mis condiciones profesionales para conducir ese día el programa», partió el periodista. «A mí nadie me pidió, a mí nadie me obligó, ni menos me exigió que yo condujera el programa. Fue una decisión, una mala decisión absolutamente mía. Libero de responsabilidad a todos, el irresponsable fui yo. Pensé que podía continuar, pero lamentablemente los hechos hablan por sí solos; no podía continuar», agregó.
Sus disculpas públicas incluyeron no sólo al equipo de producción del espacio, sino también al staff de camarógrafos y a la audiencia. «Perdón de todo corazón a ustedes, a la audiencia de Sin Filtros, porque ese día no estaba bien».
También se detuvo en la explicación a su estado de ese día, que está ligado, principalmente a la muerte, y posterior funeral, de unos de sus amigos, Alejandro Machuca. «Ese día no estaba bien. No hay excusas. Había participado en la despedida de un gran amigo que había partido. Tal vez eso fue lo que me traicionó en una situación que yo enfrento desde hace muchos años y en la que estaba muy bien, pero que es altamente traicionera».
«Enfrentó su enfermedad, sus miedos y la culpa que le genera recaer con todo Chile», aplaude un cercano. Se refiere a lo que el mismo periodista ha contado: «Por años coqueteé con excesos, con consumo de algunas sustancias que me permitían anestesiarme. Cuando nosotros buscamos alguna sustancia, alcohol, droga, lo que sea, lo que estamos buscando es calmar un dolor muy interno, muy fuerte que tú sientes dentro. Y por años yo hice eso al punto en que hubo un momento en que se me descontroló completamente», admitió en un capítulo de «Podemos hablar», en mayo de 2025.
En «Sin filtros» apostó en que desde ese minuto los hechos hablarían por él y se comprometió «a luchar una y otra vez hasta lograr vencer una enfermedad que cada vez se me hace más traicionera». De


