La cruz de una tumba en un cementerio de Valparaíso tenía su nombre
Tribunal ordenó cancelar la inscripción de la defunción, pero, según su abogada, el problema persiste.
Rodrigo Jaime Huenchún Navarro acudió la segunda semana de enero del 2022 a la oficina ServiEstado de la calle Errázuriz de Valparaíso y el ejecutivo le comunicó una noticia que lo atormenta hasta hoy: su cuenta estaba bloqueada porque en el sistema aparecía muerto.
El hombre que trabajaba como guardia de un servicio público llamó a su pareja. «Se me ocurrió pedirle que sacara, así como jugando, un certificado de defunción», explica. El documento dice que Rodrigo Jaime Huenchún Navarro, con el número de carné correspondiente, había muerto el 29 de noviembre del 2021, en el Hospital Van Buren de Valparaíso, debido a una «insuficiencia respiratoria severa, neumonía grave por SARS Cov 2».
Un gran problema
El error era mucho más grave de lo que pensaba. «Supuestamente me sacaron del hospital, me velaron y me enterraron. Yo tengo nicho», explica. La PDI determinó que no se trataba de usurpación de identidad, pero descubrió que en el Cementerio de Playa Ancha había una tumba que tenía una cruz con su nombre y la fecha 14-12-21. Unas flores y una pequeña bandera de Wanderers completaban el cuadro.
La PDI autorizó que él fuera al cementerio y quedó impactado cuando encontró la tumba. Hasta entonces ni él nadie de su entorno sabía de su supuesta muerte ni mucho menos lo habían enterrado. Por lo menos cuando fue la cruz había sido cambiada por otra con el tan conocido concepto NN. «Sentí una cuestión fuertísima. Sentí una mano que me empujó para atrás en mi estómago. Transpiraba helado, no sé», se estremece de nuevo el hombre que vive en el Cerro San Roque.
Estaba bloqueado en el banco, en Fonasa, en la AFP, en la AFC (Administradora de Fondos de Cesantía). Incluso ocuparon la cuota mortuoria de la AFP para cubrir los gastos funerarios. «Quedé con la plata que tenía en el bolsillo», cuenta Rodrigo, hoy de 55 años.
En el trabajo le exigían presentar cada tres meses su papel de antecedentes y, como no pudo sacar uno nuevo, porque aparecía muerto, fue despedido.
De todo un poco
«He aprendido a rebuscármelas por aquí y por allá. Les he sacado el pasto a mis vecinos, he limpiado jardines, he pintado por aquí, he vendido dulces en la calle, un montón de cuestiones que se supone que tenía vergüenza de hacer, pero que ya no tengo. Ya no sé lo que es la vergüenza. Lo único que sé es que tengo que traer algo de plata, porque tengo una hija y mi hija necesita cosas», explica.
Eran tantas las preocupaciones que una noche le dio una especie de derrame en un ojo y acudió al hospital Van Buren, pero no lo quisieron atender, porque figuraba como muerto. «De prepo no más dije que tenían que atenderme sí o sí», cuenta.
En diciembre del año pasado, el Registro Civil accedió a darle un nuevo carné de identidad. «Fui con toda la alegría, fe, ganas y todo el asunto. Saqué el carné y todo, pero cuando fui a sacar la clave única, reboté. Ahí quedé igual, con un carné que no me servía para nada y con los mismos problemas».
El error
«No hay una información concreta que diga cuál fue el error y en qué momento se generó. No es algo simple de entender y son muchas pequeñas cosas que se fueron gestando que aún no están determinadas», dice Loreto Candia, la abogada que lo representa.
Probablemente el problema esté en el «certificado médico de defunción», que es emitido por un médico y que incluye los datos del muerto y la fecha, la hora y la causa de la muerte, entre otras informaciones. Ese certificado se presenta en el Registro Civil, para que después pueda emitir el «certificado de defunción».
El plazo para inscribir la defunción es de tres días contados desde la fecha en que ocurrió el deceso. Después se necesita una autorización judicial para realizar el procedimiento. En este caso, el problema, que aparentemente partió en el hospital, terminó precisamente en un tribunal que autorizó la inscripción de esta muerte aún cuando el cuerpo -que no había- no era reclamado por nadie.
Esta semana un tribunal dio la orden de arreglar todo, pero incluso este martes el problema se mantenía (ver recuadro).
Recién una vez solucionado el tema de su identidad y los documentos correspondientes totalmente habilitados se podrá iniciar una investigación seria para saber qué pasó. Por qué lo declararon muerto y sobre todo quién está enterrado en esa tumba del Cementerio de Playa Ancha, con flores y la bandera de Santiago Wanderers.
Explicación del Registro Civil
El Registro Civil explica en un comunicado que «la inscripción de defunción registrada en 2021 no obedeció a un error de este Servicio, sino al cumplimiento de una resolución emitida por los Tribunales de Justicia, sustentada en el correspondiente certificado médico emitido por un profesional del Hospital Carlos Van Buren». Asegura que no puede anular una inscripción autorizada por los tribunales. «Por esta razón, se requirió de una nueva resolución judicial para dejarla sin efecto», cuenta. ?El 15 Juzgado Civil de Santiago le ordenó al Registro Cvil cancelar la defunción. ?»Informamos que el Sr. Rodrigo Huenchún Navarro se encuentra plenamente habilitado para concurrir a cualquier oficina del país a renovar su cédula de identidad sin ningún tipo de inconveniente», dice el Registro Civil.?Un comunicado del estudio de abogados Candia, Cortés & Leiva, en el que trabaja la abogada de Huenchún, desmiente esta información. «Don Rodrigo Huenchún se apersonó el día de hoy 22 de septiembre de 2026 durante horas de la mañana en dependencias del registro Civil de Valparaíso, donde se le informó que aún en uno de los sistemas internos figuraba como fallecido. En consecuencia, este comunicado da cuenta una vez más de la descoordinación interna dentro de este organismo», explica.061100


