Astrofísica Paulina Assmann fue premiada en el Quantum World Congress 2026 en Estados Unidos
SeQure Quantum destacó gracias a una herramienta que usa partículas de luz para generar claves digitales impredecibles.
Paulina Assmann está sobre el escenario, vestida de blanco y con un pequeño trofeo transparente entre las manos. A sus espaldas, una pantalla gigante muestra una copa y el nombre de Booz Allen, la consultora estadounidense que presentó la competencia. La astrofísica chilena tenía razones para sonreír: SeQure Quantum, empresa de la que es cofundadora, acababa de obtener el tercer lugar en una competencia de startups realizada en el Quantum World Congress 2026, el Congreso Mundial de Cuántica.
El encuentro se realizó entre el 23 y 25 de septiembre en College Park, Maryland, Estados Unidos, y reunió a científicos, empresas, inversionistas y representantes de gobiernos que trabajan en tecnologías cuánticas. Es uno de los principales encuentros internacionales de esta industria.
Para la empresa chilena fue la primera participación. Hasta ahora se había concentrado en Latinoamérica, donde tiene clientes en Chile, Brasil y Argentina. «Eso ya nos daba la seguridad de poder entrar a un mercado tan competitivo como Estados Unidos», dice.
¿Con qué consiguieron el tercer lugar? Con SeQRNG, una tecnología que usa física cuántica para crear números al azar. Esos números ayudan a generar las claves criptográficas que protegen nuestra información digital. Assmann lo explica con un ejemplo: «Es como crear una llave nueva para una caja fuerte cada vez, y comprobar mientras se fabrica que nadie pueda adivinarla fácilmente ni que se repita».
¿Cómo lo consigue? «Se usa la luz formada por partículas que son llamadas fotones, y el SeQRNG es un procesador cuántico que prepara y mide señales de luz. El equipo hace pasar la luz por un sistema óptico, luego los detectores registran lo que ocurre y, por las leyes cuánticas, cada medición tiene un resultado que es realmente impredecible. La electrónica convierte esas mediciones en números y el software los procesa y verifica en tiempo real», explica.
«Es parecido a lanzar una moneda, salvo que el resultado cuántico no depende de alguien que la lance mejor. La incertidumbre aquí viene de la naturaleza», agrega.
Ahí está también una de las diferencias que la hace única entre otros sistemas: SeQRNG no solo genera números aleatorios, sino que comprueba en tiempo real la calidad de esa aleatoriedad. «Hoy no hay nadie más que pueda certificar esa aleatoriedad en tiempo real. Tenemos esa ventaja tecnológica y, de hecho, puede definir un nuevo estándar de ciberseguridad», asegura Assmann.
Más que la IA, acá se luce la física.
«Exactamente. La fuente de aleatoriedad de nuestro SeQRNG es un fenómeno de la física cuántica y no es un modelo de inteligencia artificial. La mecánica cuántica permite obtener resultados impredecibles y nosotros vamos midiendo ese proceso y verificamos su comportamiento en tiempo real».
¿Qué problema tienen las claves que usamos actualmente?
«Las claves que hoy día usamos para los bancos o para guardar información importante dependen de números aleatorios que, si son débiles, se pueden predecir fácilmente. Y con el avance de la inteligencia artificial y la computación cuántica, ahora se hace necesario reforzar esa seguridad. Eso es lo que hace nuestro SeQRNG: usa la física cuántica para generar claves impredecibles y comprueba en tiempo real que sean seguras e inviolables».
¿Dónde se está usando la tecnología que desarrollaron?
«Esto se utiliza en los bancos, las telecomunicaciones, en defensa, donde se necesita guardar información, como los datos personales o nuestros datos de salud, y también en las loterías. Por ejemplo, permite fortalecer las claves que protegen las transferencias bancarias, la información de los clientes y las comunicaciones que requieren ser confidenciales. Nuestra tecnología ya opera en loterías y puede integrarse con equipos de seguridad de grandes marcas. Para nosotros que nos hayan reconocido en un área de comunicación cuántica fue tremendamente valioso. Eso quiere decir que no pasamos desapercibidos. Este tercer lugar nos pone en un escenario de desarrollo tecnológico muy competitivo y nos prueba que lo que estamos haciendo en Chile está a la altura».
Inversión
Assmann estudió Física. En su camino conoció a Gustavo Moreira Lima, Stephen Walborn y Martin Pavlovsky, con quienes fundó SeQure Quantum. «Desde chica siempre me gustó mucho entender el funcionamiento de las cosas, cómo funciona el universo, y por eso estudié Física, me especialicé en Astrofísica y en la creación de modelos en supercomputadores. Siempre he tenido muy claro que la ciencia y la tecnología son el motor de desarrollo de un país».
Assmann recuerda que de niña participó en el primer Congreso Explora para niños. «Miren lo que pasa cuando un país invierte en ciencia», dice la también asociada de Women Board Up, agrupación que promueve que mujeres especialistas en innovación lleguen a directorios de empresas.


