Bastaron dos años para que este plebiscito comunicacional se pusiera los pantalones largos.
El miércoles pasado se realizó la segunda versión de los premios Cordillera. Lo primero que llama la atención es la impresionante cantidad de votos, sobre los siete millones del año pasado, según han consignado los propios organizadores. Ya quisiera contar con esa cifra de adherentes en noviembre venidero cualquier candidato o candidata presidencial.
Lo segundo destacable es la atronadora hegemonía de Mega. Así como en la primera de estas competencias de popularidad (2024) el gran ganador fue Canal 13, embolsándose la friolera de ocho estatuillas, este año Mega se impuso claramente en las categorías clave: mejor animadora (Karen Doggenweiler), mejor animador (José Antonio Neme) y mejor matinal («Mucho gusto»). Además, se llevaron galardones en sus respectivas áreas otros rostros de las filas de ese canal, como Francisco Melo, María José Quintanilla, el meteorólogo Jaime Leyton y Juan Manuel Astorga.
Al revisar las votaciones finales, hubo varias sorpresas, no tanto en los ganadores como en el desenlace de cada una de las 19 categorías.
En «Mejor animador», el lúdico Cristián Riquelme de Chilevisión se ubicó detrás de Neme y, con 104 mil votos y medio, superó a pesos pesados como José Luis Repenning, Martín Cárcamo y Daniel Fuenzalida.
En «Mejor programa multiplataforma» se produjo la batalla más cerrada. «Tomás va a morir» superó a «Sin editar» de Pamela Díaz por apenas 531 preferencias.
En «Mejor programa cultural/familiar» el 13 arrasó, posicionando a tres de sus propuestas en el podio. Se trató de «El clan», «Siempre hay un chileno» y «Socios por Chile».
En «Mejor programa de espectáculos/farándula» el espacio «Que te lo digo», de Zona Latina, terminó primero, con 311 mil 55 votos.
Uno que anduvo cerca de esa proeza fue el notable Juan Pablo López, que en «Mejor comediante» pasó de los últimos puestos al tercero cuando se cerraron las urnas virtuales.
Lo cierto es que hacía mucha falta este tipo de estímulos. Los premios Cordillera llenan el vacío dejado por incentivos como los Apes y los Altazor. Al fin reciben compañía el Copihue de oro y los Larry Moe Awards, los reconocimientos vigentes más longevos para la televisión. Se hace más llevadera la carga y eso se agradece.


