Cristóbal Raggi lleva 21 años en la institución, pero también tiene un mundo civil de influencer
El ganador se subirá a una nave comercial Robinson R44 para recorrer Santiago. Quiero que la gente viva algo que recuerde toda la vida, dice el.
‘Todo partió porque necesitaba generar ingresos. Quería salir adelante, pagar deudas y, sobre todo, poder disfrutar más tiempo con mis hijos'. Así resume el oficial del Ejército Cristóbal Raggi el origen de una idea que hoy está revolucionando sus redes sociales: un concurso que permitirá a uno de sus seguidores vivir la experiencia de recorrer Santiago en un helicóptero civil pilotado por él mismo.
Raggi se tornó un hit en Instagram (cristobal_raggi, 33.800 seguidores) cuando para la Parada Militar de 2025 apareció en ‘Tú día'. La reportera del matinal de Canal 13 lo presentó de una forma muy especial haciendo hincapié en el parecido que ostenta el oficial con Tom Cruise; específicamente en ‘Top gun', porque más encima Raggi es piloto de helicópteros de la institución y comercial también.
‘Desde joven me dicen que me parezco a Tom Cruise. Cuando me convertí en piloto fue todavía más frecuente. Nunca busqué aprovechar eso, pero la gente empezó a jugar con la comparación y finalmente terminó siendo parte de mis redes', reconoce. Se corrió la voz y ganó la admiración (y piropos) de sus seguidores. Asimismo, comenzaron a llegar marcas para colaborar con él en tono influencer positivo, a medida que fue mostrando más de su trabajo.
Él asimila que ‘las redes sociales eran un mundo muy lejano para un oficial. Yo trabajo en operaciones especiales y tampoco podía exponerme demasiado. Pero conversé con la institución y desde marzo empecé a mostrar contenido relacionado con lo que hago. Siempre desde el respeto que tengo por la institución hace 21 años'. La broma obligada cada vez que subía un video piloteando desde las alturas era ‘¿cuándo me vas a llevar a volar?', le escribían.
Él los llamaba a la calma, hasta ahora que lanzó un sorteo en modo civil. Por la compra de algunas fotografías digitales del piloto, las personas participan por un vuelo panorámico sobre Santiago para el ganador y dos acompañantes, además de compartir con Raggi antes y después de la experiencia. ‘Siempre veía que la gente me preguntaba si podía volar conmigo. Hice una encuesta en Instagram y más de dos mil personas me dijeron que sí. Ahí entendí que esto podía transformarse en una experiencia real', cuenta.
Para poder hacerlo, se asoció y consiguió un helicóptero Robinson R44. Hasta ahora el sorteo, dice él, va como avión: lo lanzó el lunes 27 y su primera semana vendió $100.000 en fotos. En septiembre se sorteará al ganador. Raggi igual tiene ganas de más: ‘Mi idea es hacer más vuelos, crear experiencias para parejas, recorrer otras ciudades e incluso llevar este proyecto fuera de Chile. No quiero que sea sólo un concurso; quiero que la gente viva algo que recuerde toda la vida'.


