El empresario inició la acción legal exigiendo la devolución del dinero
La uruguaya afirmó, hace unos meses, que lo que había recibido de él lo consideraba un obsequio.
La relación de Leonardo Farkas y la ex modelo y hoy panelista de televisión Claudia Schmitd partió muy bien, después se deterioró y está terminando en tribunales: el empresario presentó una demanda en contra de la uruguaya por $107 millones de pesos.
El escrito, por «cumplimiento de contrato», fue presentado el 28 de agosto y en él el abogado de Farkas solicita que a la uruguaya se le «condene a restituir el dinero que mi mandante le entregó, en septiembre de 2022, mediante cuatro transferencias o depósitos en las cuentas corrientes que la señora Schmitd mantiene» en Chile.
Según la demanda, el primer depósito, por $80 millones, se hizo el 12 de septiembre de 2022. El mismo día se hizo otra transferencia por $10 millones, a otra cuenta. Después, el 13 de septiembre del mismo año, se estipula que Farkas le hizo otra transferencia por $7 millones. Finalmente, se asegura que el 28 de septiembre del 2022 se hizo una cuarta transferencia por $10 millones.
En los fundamentos de la demanda se dice que, «a la fecha, la señora Schmidt no ha restituido el préstamo, obligación que, como se sabe, según dispone el artículo 2200 del Código Civil, si no se ha fijado un término determinado para el pago, el acreedor -transcurridos 10 días subsiguientes a la entrega- está en su derecho de exigir su restitución». También se asegura que «la demandada se ha enriquecido a costas» del demandante y que «no existe una causa que justifique el enriquecimiento de la señora Schmitd, pues el señor Farkas no mantenía una relación patrimonial contractual con la demandada».
El pasado 9 de septiembre se dio por acogida la demanda. Dos días después se intentó notificar a Schmitd en su domicilio personal, pero la dirección no era correcta. El 15 de septiembre se intentó hacer lo mismo en Chucre Manzur 15, Providencia (su domicilio laboral según el receptor judicial) pero tampoco fue encontrada. Tras eso, el pasado martes, el receptor acudió nuevamente a la misma dirección y al no encontrarse nuevamente se le dio por notificada y se le dejó una copia de la demanda.
Macarena Solís, académica de la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago, explica que lo que se hizo con Schmitd fue una «notificación personal subsidiaria, para lo cual deben cumplirse los siguientes requisitos: el receptor debe buscar a la persona en dos días distintos en su habitación, morada o lugar donde habitualmente ejerce su profesión, industria o empleo; en ambas oportunidades, la persona no debe ser habida y el ministro de fe debe certificar que la persona se encuentra en el lugar y que ese domicilio corresponde efectivamente a su morada o lugar habitual de trabajo».
Dos versiones
En 2018, un año después de conocerlo, Claudia Schmitd se casó con John Bogdan, amigo (hoy ex amigo) de Leonardo Farkas, y se fue a vivir a Estados Unidos. Después de un tiempo volvió a Chile y el matrimonio siguió a distancia hasta que dejaron de ser pareja, pero el distanciamiento con Farkas ocurrió antes.
En mayo de este año, Sergio Rojas contó que Claudia Schmitd se había distanciado de Farkas por unas fiestas donde había más que música, declaraciones que motivaron la querella del empresario en contra del periodista. Tras eso, el 29 de mayo, Farkas publicó en su cuenta de X una declaración respecto a la uruguaya: «Desde hace un tiempo Claudia Schmitd, a quien he ayudado desinteresadamente por mucho tiempo solucionándole graves problemas financieros, como fue rescatarle la hipoteca sobre su casa en Chile, todas sus deudas personales, cientos de millones, pero cuando le informé que ya no le pagaría los excesos, decidió buscar protagonismo recurriendo a mi difamación e injuria, afectando seriamente el honor de mi familia», esto último en referencia a los comentarios de las fiestas.
La rubia le contestó a Farkas en su cuenta de Instagram. Sobre la plata aseguró: «Quiero decirles que nunca nos ayudó (a ella o a John Bogdan), sino que siempre nos dijo que todo lo que nos dio eran regalos».


