La FACh y Sofofa hicieron una radiografía del sector y trabajan para abrir más carreras que cubran la demanda
La expansión del rubro y la próxima jubilación de miles de trabajadores están generando una creciente demanda.
Para poner en marcha todos los vuelos necesarios la industria suma una fuerza laboral de 50.000 empleos directos, entre la Fuerza Aérea de Chile (FACh), Enaer, aeropuertos y aerolíneas. El tema es que, al ritmo de crecimiento actual, la industria enfrenta una creciente escasez de personal: la proyección indica que, en el área de mantenimiento mecánico, la más urgente, el déficit nacional es de 4.000 trabajadores en los próximos cinco años.
«Y los números yo creo que quedan cortos. Es una demanda estimada bastante conservadora, pero podría ser mucho más, porque la rotación que tiene el mundo aeronáutico, no solo en Chile, sino a nivel mundial, es muy alta y, por lo tanto, la demanda es creciente», aclara el general Rodrigo Palma, director de finanzas de la FACh y encargado de la iniciativa «Sumando Esfuerzos para el Futuro Aeronáutico de Chile», cuyo objetivo es anticipar las competencias que requerirá la industria nacional.
En el marco de ese programa desarrollaron, en coordinación con la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), el estudio denominado «Habilidades para el Sector Aeronáutico Nacional», cuyos avances se mostraron este martes en el Centro Espacial Nacional.
La próxima generación
Según los antecedentes del estudio, el recambio laboral es otro de los factores que incide en el déficit. En Enaer, por ejemplo, 23% de los técnicos tienen más de 60 años y se encuentran próximos a la jubilación, mientras que 29% se encuentra entre 51 y 60 años, lo que vuelve prioritario pensar en cómo se van a formar sus futuros reemplazantes. Por ello, la FACh está trabajando junto a instituciones de educación superior para ampliar la oferta de carreras vinculadas al mantenimiento aeronáutico.
«Hicimos diagnóstico inicial y, la verdad, es que la oferta académica está concentrada en muy pocos establecimientos. Viendo las necesidades de la industria y, particularmente, también de la Fuerza Aérea, creemos necesario aumentar la oferta académica, diversificarla y que muchos más jóvenes puedan acceder a un sector que para varios es desconocido, pero que la verdad es muy desafiante», asegura el general Palma.
«Hemos firmado convenios y la acogida ha sido muy buena. Tanto AIEP como Inacap abrieron las carreras a contar de este año, pero esperamos que mucha más gente se sume, porque es un tremendo impulso para el desarrollo de la industria y el país», agrega el oficial.
Una ventaja es que los técnicos ya formados pueden optar a un mercado laboral que va más allá de las fronteras locales y abarca, eventualmente, todo el continente (ver recuadro).
«Hay mucha demanda a nivel mundial, la proyección del mercado en el crecimiento de aeronaves involucra que mucha gente emigre en función de los grandes polos regionales de mantenimiento. Eso, por supuesto, hace que sea una demanda potencial a nivel mundial, no solamente nacional o regional», afirma.
El estudio hace recomendaciones a empresas e instituciones formativas, propone nuevos cursos, actualización de mallas y la instalación de una mesa sectorial permanente.
¿Qué viene después? «Yo creo que hay que concentrarse en la certificación de la gente que ya está trabajando, probablemente dotarlos de nuevas herramientas para que ellos también puedan ir acomodándose a este cambio tecnológico que impacta de manera importante a la industria. Por supuesto, también ofrecer una mayor oferta para que las empresas, que son los grandes operadores, tengan la capacidad de cubrir la demanda que tienen ante una oferta que, hasta ahora, es escasa, pero somos optimistas», comenta el general.
Formación
El proyecto se inició con mantenimiento aeronáutico, pero luego se sumaron otros focos emergentes: operaciones terrestres y sistemas de aeronaves pilotadas a distancia (RPAS o drones). «Nos juntamos con las empresas y llamamos a las instituciones formativas. Juntos empezamos este plan estratégico, fuimos viendo cuáles eran las otras áreas que podían tener también mayor empleabilidad», explica Rosario Navarro, presidenta de la Sofofa.
Uno de sus focos es que la especialidad se masifique en los liceos técnico- profesionales. «Es el pilar inicial. El 2028 vamos a tener nuestro primer liceo con esta especialidad», adelanta. También van a actualizar conocimientos a quienes ya trabajan en el área, a través de su OTIC (organismo técnico intermedio de capacitación).
La formación en aeronáutica puede ser útil también en otros rubros, lo que aumenta la empleabilidad. «Para muchas industrias es necesario tener drones que estén monitoreando la calidad del aire, los incendios forestales, el flujo de las mareas. Es súper atractivo porque tiene un potencial infinito, otras industrias van a requerir de esa misma experticia de gente joven», destaca.
Problema mundial
La falta de personal especializado es una situación que afecta a las empresas aeronáuticas a nivel mundial. En América Latina, por ejemplo, se necesitarán entre 42.000 a 45.000 técnicos en mantenimiento de aquí al 2045, según los datos de un estudio de Boeing. En Norteamérica la brecha alcanza 125.000 técnicos y en China 131.000.
Uno de los factores detrás de esta creciente demanda de trabajadores es que se proyecta que la flota mundial de aeronaves aumentará 80% en los próximos 20 años. Hoy existen 27.945 aeronaves, que llegarían a 50.095. En Latinoamérica los cálculos son similares: la flota total crecería cerca de 73%, pasando de 1.755 a 3.035 aviones.


