Televidentes y algunos de sus compañeros acusan supuesto favoritismo
Ha estado cuatro veces en riesgo de eliminación y se ha rumoreado que conoce previamente a los jueces: No finjo para simpatizar.
Oriunda de Talca, Valentina cuenta que hace ocho años llegó a Santiago: «Estudié gastronomía internacional un año y medio, me iba bien pero no me gustó eso que te griten mucho, tuve un tema con unas prácticas, me sentí incómoda y me salí. Lo estudié porque fue la opción que tenía en ese momento, aunque siempre he tenido una relación con la cocina. Y después comencé a trabajar en ventas y relaciones públicas, y comencé a estudiar sobre marketing digital y creación de contenido, y noté que era buena, así que creé mi empresa (Reta Studio). Yo era fan de MasterChef, pero lo de postular fue algo que hice por insistencia de mi hermano, y me la sacó por cansancio y luego pasé fases de casting hasta que quedé».
«Yo en redes sociales siempre he sido muy derecha, transparente, casi nunca tuve odio en general pero con esto de la TV nunca me imaginé todo lo que iba a recibir. No soy de las que se sienta a leer todos los días comentarios, pero entiendo que es gente que comenta impulsivamente, y que son personas ociosas que no saben nada de mí. Incluso hay comentarios muy creativos que me dan risa. Llamé la atención sin querer hacerlo», explica Abarca.
Usted es la villana del programa.
«Sí, es que soy una persona súper segura de mí misma y de lo que digo, que no finjo para simpatizar y por eso quizás se me dio ese rol por mi personalidad de decir las cosas de frente. No sé si soy villana porque me llevo bien con mis compañeros».
En un capítulo, Hugo Vásquez, otro competidor, dijo que a Abarca le faltaba «humildad». «Hay muchas cosas que me he enterado por TV, con él tuvimos cambios de opinión por mí o defender a otras compañeras por faltas de respeto a las mujeres porque tenía una manera poco suave», acota.
Capítulos después, Valentina se salvó de la eliminación con una «tarta deconstruida» luego de que se le quebró la masa, frente a un kuchen de manzana de Martín Sepúlveda con mucha canela, que hizo que compañeros como Stana Zagal, Patricio Silva-Riesco y el propio Sepúlveda por redes criticaron la decisión de los jueces. «Algunos se acercaron a la producción a preguntar por qué yo me quedé, desde el lado gastronómico, y les dieron respuestas que los dejaron satisfechos en ese momento. Entonces fue raro que una vez que salió el capítulo lo contaron para volver a generar ruido».
Hay cuentas en redes sociales dedicadas a criticarla y teorizan, por ejemplo, que usted antes trabajó con Yann Yvin.
«He leído que gente hasta supuestamente me vio trabajando con él y es totalmente falso. No lo conozco de antes, no he trabajado nunca con él, nunca he trabajado en gastronomía, mi pololo tampoco ha trabajado nunca con él. No tengo ninguna relación previa con ningún juez. También leí que mi papá es gerente general del canal, y mi papá está en su casa del sur, jajajá. A la gente le encanta elucubrar».
¿Cómo ha sido seguir grabando sabiendo que los jueces le tiran buenos comentarios, pero sus compañeros no lo encuentran justo?
«Las primeras dos semanas fueron complicadas y me equivoqué en cosas: presenté mal platos y tuve chascarros porque no quería estar ahí. Sentí un ambiente hosco hacia mí de mis compañeros, entonces no tenía la concentración para cocinar. Y en cada momento que aparecía, para mis compañeros, una injusticia, se volvía incómoda la atmósfera pero (los jueces) me dicen que cocino bien, que tengo sazón, que tengo técnica».
Yuhui Lee en el react del programa criticó que usted es «la regalona» del jurado.
«Eso lo hablaré con producción pero no espero mucha resolución».
La concursante también acota: «Un compañero, Cristopher Olivares, aleonó a otros a incomodarme, a que me dejaran sola. Yo hablé con la producción y me dijeron que no lo avalan. Yo siempre fui amable con él y con todos, yo llego saludando a todos y echando la talla», y agrega «cuando ciertas personas son eliminadas, revuelven el gallinero por redes sociales e inventan cosas, cuentas falsas, me intentaron hackear mi cuenta de Instagram. Pensé en renunciar, pero esto no puede botarme, me han pasado cosas peores».


