Rodrigo Topelberg repasa sus días en Capitán Yáber: «En la cárcel me apodaban Princeso»

Fecha:

Ingeniero que detonó el caso Audio publica libro vivencial

Recuerda el cine club que armó con Daniel Jadue y la vez que acicaló a Luis Hermosilla.

«Cuatro ucranianas, tres polacas y dos argentinas» es el título del primer capítulo de «Fucktop», libro publicado por editorial Planeta que aborda en primera persona la versión del ingeniero Rodrigo Topelberg sobre el bullado caso Audio. Una bullada causa judicial que se originó a partir de la filtración que él hizo de una grabación en que participaron Luis Hermosilla, Daniel Sauer y Leonarda Villalobos.  
Ese capítulo alude sin ambigüedades a la frase lanzada por el abogado Luis Hermosilla, contenida en el audio, para demostrar a qué se podía acceder con el dinero obtenido a través de métodos que los tienen implicados en uno de los casos más bombasticos de la historia judicial reciente, junto a los hermanos Ariel y Daniel Sauer, y a la abogada Leonarda Villalobos, entre otros.
«Mi equipo legal ya entendía cómo había explotado el caso, los ilícitos que habían cometido en la empresa los hermanos Sauer, pero lo que necesitaba para defenderme era conocer mi historia hacia atrás. Entonces, me piden que haga este ejercicio. Durante un mes escribí unas 70 páginas y resultó ser algo que para ojos ajenos era entretenido, aunque no tenía experiencia escribiendo», dice.  
¿Cuál fue la primera sensación al entrar a la cárcel.
«Entré devastado, no esperaba que me encerraran. Yo ya venía con un tratamiento siquiátrico y sicológico por todo el caso y lo que hicieron ahí fue tratarme con medicamentos, con terapia, así que entré obviamente muy afectado. Era todo surreal. Ha sido un viaje bien particular, bien terrible, pero de mucho aprendizaje».
En la cárcel le apodaron El Princeso.
«Sí, en la cárcel me apodaron El Princeso. Como fui el barbero de Capitán Yáber todos ocupaban productos para la barba, gel para el pelo y tenía algunos requerimientos especiales, cremas humectantes, cosas así y como nadie hacía ese tipo de peticiones me gané ese apodo».
¿Cómo fue cortarle el pelo a Luis Hermosilla?
«Le corté el pelo a casi todos, menos a los hermanos Sauer. A Daniel Jadue le ofrecí una vez, pero no quiso cortésmente. Mi último día adentro hice una gran sesión de barbería para todos. Le ofrecí a Hermosilla porque andaba muy desarreglado y tuvimos una sesión de barbería bastante particular en que no hablamos del caso, pero sí de la vida, por así decirlo, y lo hicimos en paz.
¿Hablar de la vida con Hermosilla en la cárcel?
«O sea, es que más que hablar de la vida con Hermosilla, fue estar encerrado con Hermosilla. En un sistema perfecto, yo no hubiera estado encerrado ni con los hermanos Sauer ni con Hermosilla. Capitán Yáber es una comunidad donde no solo no tienes que tener violencia, tampoco tienes que tener confrontaciones y tienes que vivir en paz. Hermosilla siempre fue tranquilo y desde que llegó, ya sin poder, sin recursos, tenía un sentido del humor bastante particular. 
También era bastante mayor que el resto y tenía sus enfermedades, así que uno tiene una humanidad de no patear en el piso, así que fue algo algo que me salió natural».
El libro tiene humor. ¿Le salió natural?
«Siempre he tenido ese sentido del humor. La gente que me conoce y leyó el libro me dice que es muy mío, siempre he tenido esa ironía, humor negro y un poco de reírse de uno mismo y pese a que la situación sea adversa, siempre destaco las cosas ridículas, humorísticas».
Tuvo un cine club con Daniel Jadue.
«Trataba de ocupar mi tiempo de la mejor manera y como había un DVD solicitamos a Gendarmería que nos diera autorización para ingresar discos. Hicimos una lista con Daniel Jadue y otros con unas treinta películas. Nos dimos cuenta que excluyeron películas relacionadas con la cárcel, siguiendo un protocolo obvio, ahora que lo pienso. Quedaron fuera La roca, Sueños de fuga y un par más».
¿El fugitivo, con Harrison Ford no estaba?
«Si ya tuvimos en Chile un helicóptero que sacó con una canasta a varios reclusos hace algunos años, créeme que Gendarmería piensa que todo puede pasar y toma las medidas necesarias».
¿Qué cambió en usted después de la cárcel?

«Lo que ha ido cambiando, todavía estoy en un proceso. Pese a que yo ya salí el 22 de junio con un juicio abreviado, sigo con una quiebra, sigo con algunas querellas menores, pero ya no estoy con el tema penal, que era lo que más me preocupaba. Y la verdad es que uno va cambiando día a día, valorando a la familia, valorando a la gente que te quiere y saboreando cada minuto las cosas buenas y siendo más precavido, más cauto».

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

Datos de las más de 2,4 millones de personas que trabajan en la informalidad

La tasa de los empleados sin contrato llegó al...

Commotio cordis: explicación tras la muerte de futbolista que recibió rodillazo en el pecho

El impacto genera una deformación mecánica de la pared torácica y del corazón, lo que altera el funcionamiento de los canales iónicos de las células cardíacas y puede desencadenar una fibrilación ventricular, dice el cardiólogo Nicolás Bunster.

El taller que cambió su vida: de usuaria de Teletón a artista y profesora

Hoy creó su propio emprendimiento y enseña arteterapia a niños de educación inicial.