Sucesor de Sígueme en TV+ trajo de vuelta a Pablo Zúñiga.
En efecto, tanto «50 ¿y qué?» como «Ya no estoy pa eso» le hacen el quite, yo diría que con denuedo, a lo que sucede en Famosilandia. De las nuevas incrustaciones en la parrilla del ex UCV-TV solo «No es lo mismo» incursiona en las agitadas aguas del stardom local.
¿De qué se habló al arrancar este ciclo de «Se puso bueno»? De metrosexuales, aplicaciones de citas y separaciones en buenos términos. Ni de Gala ni del Mago Jiménez. Ni de los desfiles de Sergio Rojas por Tribunales. Ni de Parived esperando el desalojo.
A las dos únicas sobrevivientes de «Sígueme», Cata Pulido y Julia Vial, se han sumado Miguelo (a quien recordamos en apariciones televisivas en «Juntémonos en el Publicity», «Rojo VIP» y «Pelotón VIP») y Pablo Zúñiga (recordado por ser el sui generis escudero de Vivi Kreutzberger en «Gigantes con Vivi»).
Las caras que nos resultan menos familiares son las de Scarlette Hermosilla y Valentín Benet, aunque tampoco son unos perfectos desconocidos: ella se presentó este año al Miss Universo Chile por la comuna de Lo Barnechea y el modelo argentino participó en el reality «Mundos opuestos 2», de Canal 13.
A ratos «Se puso bueno» es una mezcla entre «Sábado por la noche» y el setentero «Canturreando», ya que Miguelo no deja pasar la ocasión de echar mano a su guitarra y entonar una canción de esas que convierten un estudio de TV en una animada fogata playera.
A propósito, Zúñiga tampoco desaprovecha el momento para asociar la habilidad del intérprete de «Filo contigo» para rasgar las cuerdas con la funcionalidad de ese don en la intimidad.
Se abre la camisa y sonríe exageradamente en su sarcástico afán por demostrar sensualidad, piropea a sus compañeros varones y de cuando en cuando hace que algún integrante de este nuevo programa deba consultarle si está hablando en serio.
En jerga futbolística, Pablo Zúñiga es «el jugador diferente», el que tiene cintura para buscar el claro y sacar teorías desopilantes, el que posee la visión periférica para ver lo que nadie está viendo.
Veremos si, con el correr de los días, esto de verdad se pone bueno. Aunque si está este loquillo el aburrimiento tiene pocas posibilidades de hacer su nido acá.


