La tela contiene hilos de cobre y zinc y originalmente fue creada para perros y gatos
Empresa chilena Kimba adaptó su ropa postquirúrgica para mascotas y, con ayuda del Buin Zoo, creó un modelo para recuperar pingüinos heridos por hélices de embarcaciones o ataques de lobos marinos.
Hace unas semanas Adolfo Momares recibió un pedido especial. Con su empresa Kimba se dedica hace años a la fabricación de ropa post quirúrgica para perros y gatos, hecha con tela a la que le agregan zinc y cobre y que los ayuda a una más rápida cicatrización de la piel después de una cirugía o procedimiento.
«Pero esta vez nos contactaron veterinarios que pertenecen a la ONG Conservación Humboldt de Coquimbo. Ya conocían la tela y la querían para tratar a pingüinos heridos por botes, hélices de las embarcaciones o lobos marinos, para luego devolverlos a su hábitat», cuenta Momares.
Dice que le dio curiosidad, pero con el equipo se pusieron a trabajar para ajustar la ropa para mascotas a sus nuevos clientes. Para las medidas, pidieron la ayuda de los profesionales del Buin Zoo. «Tenían que tomarle unas muestras de sangre a un pingüino y cuando estaban en la sala de procedimiento, le tomaron las medidas», agrega. Así, tijeras por acá y máquina de coser por allá, surgió un body post quirúrgico.
«Al final, no era tan diferente a lo que hacíamos con perros y gatos. Fue un traje más corto, sin patas», precisa Momares.
¿En qué ayuda esta ropa a los animales que los requieren?
«Ahorra tiempo en la recuperación y la calidad de la cicatrización es buena. Usamos una tela con cobre que elimina bacterias y hongos. Y el zinc estimula los vasos sanguíneos. Trabajamos con profesionales de la Universidad de Chile, de Ciencias Veterinarias, y exportamos también nuestros productos».
Desde Buin Zoo, Ignacio Idalsoaga, director del bioparque, dice que «la medicina veterinaria ha ido avanzando en tecnología, pasando de su aplicación en animales domésticos a exóticos, como pingüinos. En nuestro centro ya teníamos historial de complejidades en sanar heridas de animales y descubrimos estas telas con buenos resultados».
Idalsoaga agrega que «nuestros ejemplares fueron modelos para la recuperación rápida. Una de las grandes complejidades de animales marinos es que lo que uno aplique se sale con agua y el agua está contaminada. Estas telas ayudan a mantener sin hongos ni bacterias, una opción moderna y de gran ayuda».


