Walüng trabaja con changles y digüeñes de la zona sur
En Purranque siempre hemos estado relacionados con estos hongos, dice productor sobre su materia prima.
Tras su participación en el Festival Internacional Ñam y luego en la ExpoMundoRural del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), la Cooperativa Walüng ya se prepara para una nueva temporada de comercialización de sus pastas de hongos silvestres.
Formalizada en 2024 e integrada por seis productores agrícolas mapuche huilliche de 26 a 43 años (cuatro hombres y dos mujeres) de las comunas de Río Negro y Purranque, Región de Los Lagos, la organización se propuso emprender en el campo para rescatar su cultura y contribuir al rejuvenecimiento de la ruralidad.
Óscar Melillanca Maye (31), constructor civil, dirigente social y productor agroecológico de quinoa y hortalizas junto a su madre, Juana Maye Aucapan, en el sector Coligual de Purranque, es uno de los miembros de Walüng. Comenzaron en 2019 como una agrupación social de jóvenes que buscaba trabajar la tierra y desarrollarse de manera colaborativa, para lo cual contaron con el apoyo de INDAP, Sercotec y de la Universidad de Los Lagos.
Luego de cinco años de trabajo, consiguieron crear su cooperativa, postularon a fondos, obtuvieron una sala de procesos que están implementando en un terreno arrendado al municipio de Purranque y comenzaron a pensar en grande. A la hora de idear su modelo de negocio decidieron elaborar las pastas con los hongos silvestres que se recolectan en los bosques de su región: el digüeñe (pinatra), de un sabor suave, y el changle (chandi), más terroso.
«En Purranque siempre hemos estado relacionados con el digüeñe y el changle. El primero se da en las ramas del árbol hualle y se recolectan las especies que están en mejores condiciones, con garrocha y canastas, durante la primavera (septiembre-octubre). Los que están muy maduros los dejamos para que sus esporas se sigan esparciendo y al año siguiente haya una buena producción. Este año recolectamos 50 kilos, lo que consideramos poco, pero nos afectó la lluvia que los deteriora más rápido», señala el productor.
«El changle es bastante escaso y está concentrado en las zonas cordilleranas, donde el bosque está mejor conservado, como en San Juan de la Costa. Es un hongo que crece en el suelo y su época de recolección es en otoño (mayo-junio) y muy corta, dependiendo del clima. Este año obtuvimos alrededor de 50 kilos. Usualmente, lo comemos frito y también lo preparamos en conservas», agregó.
«Una vez que tenemos la materia prima, procesamos un porcentaje importante de inmediato para hacer las pastas y también congelamos un poco para tener productos durante el resto del año», relata el agricultor.
«Nuestra intención es abarcar otras especies. La base de nuestros agroelaborados son estos hongos picados, a los que luego les agregamos pulpa de tomate, zanahoria, ajo, chalota y morrón, con hierbas de romero y de laurel como aliño. Todo esto producido en nuestras propias huertas», dice Melillanca.
Actualmente, sus productos se pueden encontrar en la Tienda Mundo Rural del Centro Cultural Montecarmelo, en Providencia, y en el Mercoop, en el piso -2 del Mercado Urbano Tobalaba (MUT).


