Pía Castillo, quien vive en Barcelona hace 8 años, tuvo un emocionante reencuentro familiar junto a su pequeña Bianca
Después de que pierdes a tus dos papás, el sentido de la hermandad adquiere un valor mucho más grande: es la familia que te va quedando linealmente, reflexiona la cantante. Daniela y Pía, más un tercer hermano, Arturo, son adoptados.
Entre las recientes publicaciones en el Instagram de Daniela Castillo (@danielacastillomusica), se ve a la cantante sonriente y en otra postal abrazando y dándole un beso en la mejilla a su hermana Pía, quien reside en Barcelona hace ocho años, donde da registro de que pasaron juntas unos días, y también sirvió para que Matteo, el hijo de 2 años de también conductora de «Así suena Chile» en «Sabingo» (CHV), y Bianca, la hija de 4 años de su hermana, compartieran como primos. Además de ser un significativo reencuentro a 10 meses de la partida de María de la Paz Vicuña, su madre, y que se sumó al de Arturo Castillo, su padre, en 2021.
«Gracias por tu hermandad que, pese el tiempo que pase y aunque la vida nos tenga a kilómetros de distancia, sigue intacta», le escribió Pía. «Vino por unos 20 días, de esos se quedó 15 en mi casa, así que nos aprovechamos harto en las mañanas y tardes, porque ella igual tenía hartos panoramas aquí con sus amigas. Fue bacán, y como mi hijo está más grande, ya habla, pude verlo compartir con su hija como primos. Eso fue demasiado lindo, se llevaban muy bien, obviamente como todos los niños, y como primos, también se peleaban, entonces si lloraba uno, se ponía a llorar el otro, jajajá. Ellos habían estado juntos cuando eran más guaguas, entonces fue rico ver esta interacción de ellos ahora, contemplarlos jugar. A Matteo le pasé diciendo que iban a venir mi hermana y su prima Bianca, y él entiende todo porque es muy despierto. De hecho, se le quedaron algunas palabras españolas como pupa por herida, demasiado tierno. Obviamente que también fue súper bonito estar con mi hermana», cuenta Daniela.
Daniela (41) y Pía (42) tienen sólo nueve meses de diferencia, y la periodista quedó embarazada un año antes que Daniela. «Ella trata de venir todos los años, pero siempre el tiempo se hace demasiado corto. No es lo mismo hacer videollamadas que la presencia física, la extraño. Siempre hemos sido cercanas, por mucho tiempo tuvimos el mismo grupo de amigos casi hasta cuando yo entré a Rojo y ella a la universidad. Incluso vivimos como un año juntas… De verdad que hasta hoy tenemos nuestras dinámicas, desde amarse a discutir, y ser hermanos frente a viento y marea», sigue.
Un viaje especial tras las partidas, también.
«Más especial todavía. Te das cuenta que los hermanos van quedando, que la familia va cambiando, y se hace más llevadero compartir esos vacíos, esos duelos. Cada uno a su manera, respetando el momento y etapa del otro. Y también estuvimos con mi hermano (Arturo, el menor), pero te diría que nos faltó tiempo de estar los tres solos y compartir así, y aunque tuvimos las instancias se hizo poco. Ahora los tres tenemos hijos, pero sí, entre hermanos todo se hace más llevadero».
Ahora ustedes tienen que mantener el vínculo familiar.
«Tal cual. Después de que pierdes a tus dos papás el sentido de la hermandad adquiere un valor mucho más grande porque es la familia que te va quedando linealmente, es nuestra familia de origen, que siempre lo digo, aunque sea adoptada (al igual que sus hermanos), porque es mi familia del alma y eso me va a tirar eternamente. Ahora veo estos cambios, que hemos tomado otro rol en el árbol genealógico, que nuestros viejos se fueron y hay un cambio de autoridades. Yo crecí con papás mayores, me odiaban cuando les decía viejos, jajajá, y siempre he sentido que son imprescindibles, que siempre hay que respetar y darles el puesto que merecen».
La cantante y comunicadora comenta que con sus hermanos mantienen varias tradiciones, pero hay una que, dice, siempre llama la atención: «Las empanadas, sean de horno o fritas, de pino o de queso, les ponemos azúcar o azúcar flor encima. Eso viene de nuestro papá. Y nuestros primos igual lo hacen. Antes que se fuera la Pía, para su despedida, compramos unas empanaditas para celebrar un 18 de septiembre anticipado».
En un comentario de la publicación en Instagram, Pía escribió: «Estoy segura de que los papás estarían felices y orgullosos viéndonos y viendo cómo la historia continúa a través de nuestros niños». «Mi hermano (tres años menor) se casó chico y tiene hijos ya grandes, así que mis papás tuvieron harto tiempo con nietos. Mi mamá estaba obsesionada con que yo fuese mamá, me decía que no se podía ir de este mundo sin verme hecha madre. Así que fue súper lindo para ella verme embarazada, ver a Matteo recién nacido y estar sus primeros años. Yo le mantengo vivo su recuerdo», reflexiona Castillo.
Nueva música
En «Sabingo», Daniela Castillo el pasado domingo estrenó una nueva temporada de «Así suena Chile», donde viaja por el país mostrando artistas locales, «y ahora retomamos las historias de bandas de cumbias, rancheras, folclor y rock. Es una sección que le tengo mucho cariño, me gusta estar en contacto con ellos, sus familias, hablar profundamente con ellos. Disfruto mucho hacer este espacio. Y la gente es súper amable conmigo, con el equipo, nos reciben con los brazos abiertos, agradecen el espacio donde pueden cantar sus canciones completas. Necesitamos un espacio para mostrar esta parte de nuestra identidad». Además, terminó un ciclo de «Mi otro yo», un espacio sobre imitadores que conducía, en el mismo programa de CHV.
Daniela está entusiasmada en la preproducción de su nuevo disco, «con canciones inéditas», tras el lanzamiento de «8» en 2024 donde reversionó sus hits de los inicios de su carrera. «El año pasado estuve componiendo y a final de este entro al estudio, así que en 2027 estará listo», cierra.


