Cristián Garcés se cambió al auto familiar Tang de la marca china
Instaló un cargador y un controlador de carga para evitar colapsar la capacidad eléctrica de su casa.
Por muchos años, se movió en un Kia Carnival con siete asientos. Le gustaba, dice, pero le dolía el bolsillo todos los meses porque gastaba cerca de $250.000 solo en combustible.
En 2023 saltó al eléctrico, al modelo Tang 4×4 de BYD, con una autonomía de 355 kilómetros según registra Ev-database.org, 517 caballos de potencia y un precio de lista de $56.990.000.
«Tomé la decisión de quedarme con éste. Si bien en dimensiones no es igual de grande, porque la Carnival es gigantesca, igual cuenta con tres corridas de asientos que me resuelven el mover a mis cuatro hijas», dice.
Se demoró cerca de una semana en acostumbrarse a la dinámica de cargar el auto eléctrico y decidió que le era más sencillo y práctico hacerlo en su casa y no en un punto de carga público o privado.
¿Cómo se organiza para cargarlo?
«Siempre que llego a mi casa y sé que voy a estar más de dos horas, lo conecto al cargador. Si estoy menos tiempo no, porque cargaría solo 10% a 15% la batería y no tiene sentido. Lo trato de cargar siempre, independiente de si tengo 20%, 50%, 80% o 90%. Lo conecto siempre y me aseguro de salir con el 100% de carga. Aunque te podría transparentar que tres veces a la semana se me olvida conectarlo y al otro día salgo con el 80% de carga. Trato de ser súper ordenado, planifico y me ayudan. A mi hija mayor, de 13 años, le digo que se acuerde de conectar el auto y me lo deja cargando. Ya no tengo ese miedo de que le vaya a dar la corriente, no hay riesgo».
¿No se ha quedado nunca sin energía?
«No, hoy en día los autos tienen una autonomía superior a los 400 kilómetros y andar toda esa distancia en un día es difícil. Habría que estar todo el día circulando. Acá es donde viene la educación eléctrica, porque si llego a mi casa con 40% de batería y no lo cargo durante la noche, sí puedo exponerme a que se me acabe durante el día».
Según su registro, circula entre 1.300 y 1.500 kilómetros al mes.
«Me muevo entre mi casa a la oficina, visito concesiones, a veces voy a Rancagua, a Viña del Mar o a Maitencillo por el fin de semana. Es mi comportamiento normal», detalla.
Su auto tiene una batería de 86 kW y este año empezó a analizar el gasto en electricidad en la aplicación del cargador que tiene en su casa, que es de Copec Voltex. En enero gastó $57.000 y en febrero, $66.000. En marzo, cuando se retoman las actividades escolares, la cuenta subió a $78.000, en abril llegó a $71.000 y en mayo le tocó pagar $69.000.
«En promedio, gasto $68.200 en electricidad al mes y antes era unos $250.000 en bencina. Me dolía mucho porque es mucha plata», dice.
¿Qué dificultades ha tenido con un auto eléctrico?
«Lo más difícil fue entender cómo se lee el consumo. Con un auto bencinero uno sabe que es kilómetros por litro, todos sabemos que un auto rinde ocho, diez, 14 kilómetros por litro, pero con el eléctrico esa nomenclatura no se usa, se habla de la autonomía. Y hay que explicar que el auto tiene una batería con una autonomía de 400 kilómetros y que eso me costó $10.000 u $11.000 en llenar la batería. Son otras variables».
Controlador de carga
Para cargar su auto en su casa, instaló un wallbox de 7,4 kWh en el estacionamiento, el cual le permite cargar en siete u ocho horas el auto.
«Los cargadores hoy tiene precio estándar, van entre los $650.000 y $800.000. El que elegí de Copec me costó $780.000», cuenta.
También instaló un controlador de carga, que le costó $100.000 extra.
«Es un dispositivo que se instala al lado del tablero eléctrico que entrega la carga al auto, para que nunca le entregue más energía de la que necesita la casa», dice.
Explica que si en su casa tienen todas las luces encendidas, la lavadora, el microondas y otros dispositivos con alto consumo de energía, este controlador no permitirá que le llegue electricidad al auto para no sobrecargarla.
«Así se evita que se corte la luz. El instalador me lo comentó para evitar que se caigan los tapones. Si no lo instalaba, podía manejarlo manualmente o pedir más amperaje a la casa. Con el dispositivo me olvido de este problema, solo me preocupo de enchufar el auto», asegura.


