Probamos la camioneta que abre la oferta de la marca del corbatín
Esta camioneta que combina confort con capacidad de carga y buen manejo, es obra de Chevrolet. La tecnología de pick ups monocasco, que entrega un resultado ágil, atractivo e ideal para el trabajo personal o el uso recreativo.
Todas son cualidades que exhibe la nueva Chevrolet Montana, la camioneta small, doble cabina, que hereda de su antecesor la agilidad, pero con características de otro segmento. Una suerte de SUV con caja de carga.
Fácil de conducir, equipamiento a la altura de los tiempos y juvenilmente atractiva; abre la gama de pick ups de este especialista americano.
Este modelo que probamos, es parte de una tendencia, producida en parte por el uso de la tecnología monocasco en camionetas, reemplazando a los largueros, usados para brindar rigidez a la estructura. Porque no todas las camionetas piensan solo en el trabajo, los usuarios de Montana encontrarán sus mejores momentos en la ciudad, en viajes recreativos y hasta en larga distancia. Tiene un espíritu lúdico, que invita a disfrutarla.
Pensar como SUV
La primera aproximación con la nueva Montana es amigable: su diseño es menos severo que otras camionetas pensadas exclusivamente para el trabajo. Sus focos son rasgados, lo que le dan una onda dinámica y un poco futurista.
Tiene una amplia parrilla frontal, así se ve algo más agresiva, mientras que sus molduras en las partes bajas y las barras en techo, le dan un toque off road. Con 4,72 metros de largo y alrededor de 1,8 metros de ancho es ágil en ciudad.
Ofrece una amplia área de carga protegida; una de las más grandes del mercado con 874 litros, y capacidad de carga de hasta 600 kg; su pick up está impermeabilizada y cuenta con 15 accesorios, que permiten configurar y proteger los elementos transportados.
Su agilidad depende de un motor turbocargado de 1,2 litros, capaz de desarrollar 130 caballos de fuerza, con 190 Nm de torque; magnitudes que pueden ser administradas por una transmisión automática de 6 evoluciones, o bien una mecánica de 5 velocidades.
En este caso probamos la variante sin embrague, con grandes satisfacciones, con un buen pique -aunque probamos casi sin carga-; buenas sensaciones de agarre y respuestas en recuperación.
Manejo amigable
Es la construcción monocasco, que permite una suspensión más sofisticada que los largueros, lo que en gran parte explica que este tipo de camionetas ofrezca buenas ventajas frente a condiciones urbanas y de carretera, para dar, no solo un mejor confort sobre todo en las plazas traseras, sino también mayor precisión en su dirección, tracción y agilidad.
En ese sentido es una camioneta muy honesta y grata de conducir, lejos de las pesadas camionetas diésel que muchas veces deben lidiar con demasiado torque para una manejo fluido en la ciudad. Montana destaca por un manejo amable y dinámico, se siente ligera.
Por ello la experiencia de un SUV con caja de carga no es una fantasía en este modelo, que sin transar en las habilidades propias de un vehículo de trabajo, es también más amable que pick ups más robustas y severas.
Como diferenciadores suma alerta de punto ciego, faros delanteros Full LED con ajuste de altura y encendido automático, aire acondicionado digital y sensor de estacionamiento con cámara de reversa, entre otro equipo. También tiene Wi-Fi nativo y una app para controlar las funciones del auto a distancia. La plataforma OnStar, es parte de su equipamiento en seguridad y protección: la nueva Montana cuenta con conexión siempre.


