¿Edición mala leche o autogoles de Ballero?

Fecha:

Álvaro alega que Mega manipula sus intervenciones en ¿Volverías con tu ex? 2

Parece que eso de que «la tele es sin llorar» es una cantinela a la que le queda cada vez menos vigencia.

Reafirmé esta creencia al enterarme de declaraciones de Álvaro Ballero, supuestamente un duro en estas lides. Está rasgando vestiduras por lo que a su juicio constituye una tendenciosa edición de Mega de las frases que ha vertido en el reality «¿Volverías con tu ex? 2».

Partamos reconociendo en parte las acusaciones del hermano de Carla. Hace unos días un adelanto del capítulo siguiente lo mostró equivocándose al tratar de identificar cuál de las chicas del reality que lo había besado en la boca (estando él con la vista vendada) era su ex, Ludmila Ksenofontova.

Naturalmente, a muchos de los televidentes nos hizo ruido que quien estuvo casado 17 años con la rusa no fuese capaz de percatarse de un ósculo suyo. Finalmente, al ver el capítulo y la escena completa, caímos en cuenta de que se trataba de una broma de Álvaro y que siempre supo cómo besaba su ex.

Ahora bien, poniéndome del lado de Mega, también hay que admitir que exhibir ese error en solitario cae dentro de las típicas jugarretas de edición y solo buscó encender un poco más la curiosidad de la teleaudiencia. Un pecado venial.

Contrasta su caso con el de Claudio Rojas, que tras ver su cometido al interior del mismo reality, comentó jocosamente sobre el mismo «¡Qué manera de hablar h…!»

Yo que Ballero partiría por no dar tanto material para ser tratado de machista. Si de cada diez veces en que habla con Ludmila en ocho de ellas le reprocha actitudes, la cela, la inseguriza y es pasivo-agresivo, que no venga después a reclamar que lo sacan de contexto. Se está regalando.

Sin ir más lejos, lo que vimos la noche de este martes fue a un celópata hostigando a su ex por un baile sensual con Kaoto (Carlos Águila) que ni siquiera comenzaba todavía.

Es decir, extemporáneo por donde se le mire. Uno porque esa dinámica del baile bajo la lluvia aún no había arrancado y dos porque no se cela a la ex; salvo, claro, que uno se haya quedado patológicamente «pegado» con esa relación.

Lo extraño de Ballero, que ya está fuera de este programa de telerrealidad desfasado hasta el absurdo, es que en sus redes sociales sigue peleando con sus seguidores, negando por ejemplo que cosifique a Ludmila, luego de diálogos íntegros (no tijereteados) en «¿Volverías?» en que no solo la trata como un objeto, sino que como si fuera uno de su propiedad.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

‘El tostador de pan es como un miembro más de la familia’

Jorge Cañete es la tercera generación a cargo de...

La mejor empanada de pino de Santiago tiene mano peruana

Los Lobos de Ita se llevó el premio del...

Incendios forestales consumen más de 50.000 hectáreas en Colombia

Presidente Abelardo de la Espriella denuncia una acción criminal...

El equipaje se adapta al low cost: llega la minimaleta con mesa para el noteboook

Restricciones a bordo impulsan los viajes ultralivianos: ya hay...