El participante de Fiebre de canto se refiere al Triángulo Qatarí y sus consecuencias
También cuenta que el poco tiempo que le queda por sus varios trabajos se los dedica a sus hijos.
El escándalo del Triángulo Qatarí conformado por Gala Caldirola, Coté López y Luis Jiménez tuvo un cuarto integrante que podría ser calificado como el «villano invitado» en todo este esquema: Mauricio Pinilla. El participante de «Fiebre de canto» no tenía relación directa con la crisis, pero un mensaje suyo de apoyo a la española, con quien tuvo un pololeo, lo metió de una en el torbellino transformando, para algunos, el triángulo en un cuadrado amoroso.
En camino a su trabajo como panelista deportivo, en ESPN, desde donde después se pasa a Chilevisión, el ex futbolista y seleccionado chileno, decidió hablar de lo que ha vivido en la última semana.
¿Siente que lo metieron al cahuín o se metió sólo con ese mensaje de apoyo a Gala?
«La verdad, yo no entré en el cahuín, solamente le mandé un mensaje de cariño a Gala en una foto de Suro, que es nuestro representante, con mucho cariño y mucho respeto y nada más. Después le puse que estuviera bien, que se recuperara, que la queríamos mucho. Yo la quiero mucho y la respeto. Sé la mujer que es, sé la madre que es, entonces no tengo por qué dar explicaciones a nadie de lo que yo publique en mis redes sociales o lo que yo le dedique a la gente que le tengo mucho cariño».
¿Tras su ruptura no había tenido contacto con Gala?
«No, porque había tenido otras relaciones y tampoco me iba a meter en cosas que no correspondía ¿cachai?, el respeto, sobre todo. Pero ahora que tuvo este conflicto hablamos y hemos hablado todos estos días y seguramente nos juntaremos a tomar un cafecito, para apoyarla, para que esté más tranquila, porque lo que vimos de Gala en televisión (en Primer Plano) fue terrible. Eso dejó bien choqueado a todo nuestro grupo de amigos».
¿Aún le tiene cariño a Gala?
«Pero por supueeeesto, muuucho cariño, muchísimo y muchísimo respeto porque sé la mujer que es y se merece solamente cosas buenas, entonces me da mucha lata que haya tenido que vivir este episodio tan complicado, sobre todo en un momento en el cual se suponía que estaba todo impecable, que eran felices y todo. Nosotros estuvimos juntos un año y algo más, fue una relación bonita, intensa. Lo pasamos increíble, tenemos personalidades muy parecidas, entonces, como que conectamos súper bien. La voy a apoyar siempre, porque ella se comportó siempre muy bien conmigo».
Su mensaje de apoyo generó una respuesta de Gissella Gallardo, su ex señora, quien lo comparó con Luis Jiménez ¿ha hablado con ella?
«Yo no hablo con ella, es decir, hablamos de los niños y de las cosas de la casa, nada más. Así que si quieres saber lo que publicó ella en sus redes sociales y sobre esa comparación estúpida, pregúntaselo a ella».
¿Pero cómo le cayó esa comparación?
«Imagínate cómo poh… no es que le tenga bronca a una comparación con el Mago (Jiménez). Yo le tengo mucha estima al Mago, porque jugamos muchos años juntos y lo encuentro un ser humano espectacular, un buen tipo, se ha mandado embarradas, como lo hemos hecho todos, pero ¿que venga alguien, así como a compararte?… por favor».
Después vino lo de Pamela Díaz, que los trató a los dos de «fallados».
«Claro, pero de eso no puedo hablar, no puedo hablar porque está en manos de mis abogados».
¿Va a presentar una querella?
«Están trabajando mis abogados en eso… ¿cómo se te pasa por la cabeza tratar a alguien de fallado? ¿de fallado?… a una persona que ha hecho matinales, conducción de Juegos Olímpicos, conducciones de programas deportivos, de radio, a alguien que fue Bicampeón de América ¿fallado de qué?… qué falta de respeto».
¿Le molestó el término o que hablara de usted?
«No tiene por qué hablar de mí, yo no me meto con nadie, hago mis comentarios de deporte, de fútbol internacional… yo no ando peleando con la gente, ni pelando ni nada y que me trate de fallado. O sea, ¿qué le pasa?».
A todo esto ¿cómo está su relación con sus hijos?
«Bien, con el Mauricio fuimos el fin de semana pasado a ver el Clásico, con la Agu(stina) hablamos siempre y con la Mati(lda) igual, lo que pasa es que estoy complicado, porque trabajo de lunes a domingo, entonces el poquito tiempo que me queda, trato de dedicárselo a ellos. Me estoy sacando la cresta con la pega para que ellos estén bien también, finalmente, uno trabaja para que los niños tengan un buen pasar».
¿Cómo cree que lo ha hecho en «Fiebre de canto»?
«¿La verdad?, la segunda vez muy mal, pero es que fui a la clínica y me pusieron adrenalina y corticoides y me pegó el efecto media hora antes de entrar al Canto».


