Ojo, es un examen difícil: en la Admisión 2026 solo hubo siete puntajes nacionales
Académicos concuerdan en que los alumnos no están llegando bien preparados a primer año de universidad.
La Prueba de Competencia Matemática M2, que se exige para postular a carreras con fuerte base de ciencias e ingeniería, registró solo siete puntajes nacionales en la última PAES regular, que se rindió en diciembre de 2025.
Por el contrario, la prueba obligatoria de Matemática -llamada M1- sumó 2.754 postulantes que alcanzaron los mil puntos, el puntaje máximo.
Esta brecha encendió las alarmas en las universidades, que ya están tomando medidas para la admisión 2027.
Un ejemplo es la Pontificia Universidad Católica. «Agregamos cuatro carreras adicionales a las que ya teníamos con la M2, que eran las obligatorias por norma, que son las de Ingeniería y Tecnología, y a las cuales se había sumado también en su oportunidad Ingeniería Comercial», detalla Juan Echeverría, director de Admisión y Vinculación Escolar UC.
Entonces, la prueba M2 ahora hay que darla también para postular a Astronomía, Física, Licenciatura en Matemáticas y el College en Ciencias Naturales y Matemáticas en la UC. Además, aumentaron la ponderación de esa prueba en Ingeniería Civil: pasó de 10% a 15%.
¿A qué se deben estos cambios? «La M1, la obligatoria, es una prueba que hoy tiene un impacto de validez predictiva bastante bajo en carreras con exigencia matemática en los primeros años: eso ya lo hemos podido comprobar con los rendimientos académicos de estudiantes en los últimos años», asegura el director.
«La prueba M1 bajó el nivel de exigencia en forma significativa. Eso explicó el incremento explosivo de puntajes nacionales que, en estricto rigor, no representan efectivamente que esas personas tengan las habilidades, competencias o conocimientos matemáticos requeridos para carreras que tienen exigencia matemática, sobre todo en los primeros años», asegura.
«A pesar de que la prueba de matemáticas tradicionalmente había sido de los instrumentos que tenían mejor correlación con rendimiento académico en primer año históricamente, la M1 claramente hoy día no está cumpliendo ese rol», agrega.
Bien preparados
En la Universidad de Santiago exigen el examen en más de 30 carreras.
«Al rendir la M2 los alumnos llegan mejor preparados, porque esta prueba es de un nivel más complejo y demuestra un mayor nivel de competencia de los estudiantes al ingreso», opina Roxana Aranda, jefa de la Unidad de Evaluación de la vicerrectoría académica de la Usach.
Destaca que en las especialidades STEM (acrónimo en inglés para carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemática) es ineludible sortear este test. «Son carreras que tienen un nivel más alto de formación; si los estudiantes vienen peor preparados en el primer año, que es el más complejo en general en las universidades, no van a lograr mantenerse en la carrera y termina siendo una falsa promesa. Por supuesto que los requisitos de entrada deben ser más altos en carreras que requieren mayor nivel de matemática», señala.
Muy difícil
Rosa Martínez, jefa del departamento de Matemática del Preuniversitario Pedro de Valdivia, aclara que la M2 -que mide contenidos hasta 4° medio, a diferencia de la M1 que llega hasta 2°- es un examen difícil.
«Es una prueba bastante compleja y en la admisión 2026, la prueba que se dio en diciembre pasado estuvo más difícil que las anteriores», afirma.
«Ahí se vio claramente que los resultados no fueron tan buenos; es una prueba de mucho conocimiento, de mucho análisis, un mismo ejercicio mide varias habilidades, más de un contenido», describe.
Para rendir la M2 no sirve empezar a estudiar recién en 4° medio, advierte: es necesario dedicarle tiempo. Según los datos de la Subsecretaría de Educación Superior, en la admisión 2026 más 7.400 varones y 5.600 mujeres rindieron por segunda vez la M2 y más de la mitad de cada grupo mejoró su puntaje (ver tabla).
«Hay que prepararla, no es pensar que me va bien en el colegio y voy a darla», recalca.
¿Cuál es el contenido más difícil?
«Los que no han visto mucho en los colegios, como los modelos probabilísticos, la distribución normal o distribución binomial. El año pasado agregaron las funciones trigonométricas, que también es un contenido más complejo para los estudiantes. Todo eso es trabajo: hacer guías, ejercicios, ensayos, estar en clase, trabajar con el profesor. Todo se puede lograr, pero sí es una prueba que se debe trabajar».



