Ese es el recorrido de cerveza Huequecura
Esta marca acaba de lanzar una variedad con sabor a cranberry y prepara nuevas recetas para la temporada estival.
Lo que comenzó como un emprendimiento inspirado en la naturaleza y la cultura pehuenche hoy se consolida como una de las cervecerías artesanales con mayor identidad territorial de la Región del Biobío. Cervecería Huequecura, fundada por la ingeniera en Alimentos Alejandra Ortiz, vive una nueva etapa marcada por la innovación, el desarrollo de nuevos productos y una renovada imagen.
Entre las principales novedades destaca el lanzamiento de una nueva cerveza con sabor a cranberry, además del desarrollo de al menos dos nuevas variedades que llegarán durante la próxima temporada estival. A ello se suma un nuevo proyecto para elaborar kombucha, ampliando su propuesta para consumidores que buscan nuevas experiencias gastronómicas.
«El mercado actual obliga a innovar constantemente» explica Ortiz.
La innovación también llegó a la presentación del producto. Frente al creciente interés de los consumidores por formatos más prácticos, la cervecería reemplazó su tradicional botella de 330 ml. por un nuevo formato de 500 ml, preparándose para una futura incorporación del enlatado. «Hoy el boom de la cerveza artesanal está en las latas. Nosotros decidimos reemplazar nuestras botellas de 330 ml por un formato de 500 ml para adaptarnos a esta evolución del mercado. Incorporar una enlatadora todavía representa una inversión importante, pero no descartamos hacerlo en el corto plazo».
Uno de los cambios más visibles de la marca ha sido la renovación completa de su identidad gráfica. Las nuevas etiquetas incorporan elementos que representan el patrimonio natural y cultural de Santa Bárbara, invitando a descubrir la historia detrás de cada botella. «Nuestra marca está inspirada en la mitología pehuenche y en Wedke Kurra, un ser mitológico que protege las aguas y la naturaleza. Ese personaje dio origen al nombre del río Huequecura, que pasa frente a nuestra cervecería, y también incorporamos la Cordillera de los Siete Picos, donde nacen sus aguas», explica la emprendedora.
La cervecería utiliza precisamente las aguas provenientes de los deshielos cordilleranos, uno de los atributos que distingue la calidad de sus productos.


