Uragasaurus kalasinensis fue identificado en Tailandia
Vivió hace unos 140 millones deaños, era herbívoro y su cuellomedía unos 20 metros.
Uragasaurus kalasinensis se llama el nuevo dinosaurio herbívoro de cuello largo de hace 140 millones de años descubierto por paleontólogos tailandeses a partir de fósiles encontrados en la provincia de Kalasin, en el noreste del país. Pertenece a Mamenchisauridae, una familia de dinosaurios saurópodos de cuello largo -hasta 20 metros-, que poblaron Asia Oriental durante el Jurásico Medio y Tardío (en el continente llamado Laurasia), aunque hasta ahora había poca evidencia de su presencia más allá de las fronteras de China.
Su anatomía -ilustrada en modelos simulados- retrotrae inevitablemente al ejemplar que manejaba Pedro Picapiedra en la cantera donde trabajaba y que contaba con la administración del señor Rajuela en la serie animada producida en los años sesenta por el estudio Hanna-Barbera.
La historia de este hallazgo comenzó en 2008 cuando un hombre encontró fragmentos óseos en Phu Noi que pertenecían en su mayoría a fósiles de dinosaurios. Uno de esos trozos fue una vértebra dorsal de la parte media o superior de la espalda que tenía características diferentes a los otros restos.
Un equipo de investigadores de la Universidad Mahasarakham de Tailandia confeccionó modelos digitales de fósiles utilizando técnicas de tomografía computarizada y reconstrucción 3D, identificando una combinación de características que no coincidían con ningún grupo conocido hasta ahora. Por ejemplo, la forma de Y que tiene el fragmento auscultado es inusual comparado con otros hallazgos, según el estudio publicado en la revista «Nature» (https://s.lun.com/nat744).
«No basta con describir los huesos como diferentes o no tan diferentes de otros, de distintos continentes o de distintas especies. También hay que analizar el linaje evolutivo. Ahí es donde empieza la dificultad, porque hay que aprender, estudiar y leer muchísimos artículos. Solo después me di cuenta de que lo que creíamos saber muchísimo sobre los dinosaurios, que nos sabíamos de memoria todos los nombres de estas especies, era en realidad solo una pequeña parte de nuestro conocimiento, o simplemente una comprensión superficial», afirmó a BBC Thai Apirat Nilpanapan, principal autor del estudio.
El académico profundizó en que «la singular estructura de la cavidad de aire es el punto clave que me permite describir los restos de Phu Noi. Este hueso en particular, esta pieza, tiene cavidades de aire diferentes a las de cualquier otro dinosaurio en el mundo, diferentes a las de cualquier otro dinosaurio de la misma familia procedente de China. Eso es lo que lo distingue».
Respecto del momento en que se dio cuenta de lo que estaban descubriendo, Apirat Nilpanapan recordó: «¡Destrocé mi computadora! Fue una mezcla de euforia y alivio. Fueron muchas emociones. Por un lado, sospechábamos que era una nueva especie, pero no habíamos encontrado nada hasta que finalmente lo hicimos».
Un antecedente llamativo es que el cuello de este ejemplar mide más de la mitad de la longitud de su cuerpo. «Es una ventaja evolutiva que les permite alimentarse de plantas en la copa de los árboles. Tener un cuello largo significa que no tienen que caminar ni moverse; simplemente se quedan quietos y mueven el cuello sobre las hojas para comer.
Esto conserva energía y, con cada movimiento, consumen una gran cantidad de alimento, alcanzando zonas inaccesibles para otros herbívoros y, por lo tanto, conservando recursos».
Antes del bautizo, el trozo de vértebra era llamado de otra manera. «En realidad, siempre he llamado a este hueso con un código, PRC 460», explica el investigador Apirat Nilpanapan.
El nombre Uragasaurus kalasinensis pertenece a Sita Manitkul, doctora del Centro de Investigación y Educación Paleontológica de la Universidad de Mahasarakham, quien unió la palabra pali-sánscrita urag, que significa el que se mueve sobre su pecho o serpiente, con la palabra griega saurus, que significa lagarto o reptil. Mientras que el complemento kalasinensis refiere al lugar donde se emplaza el yacimiento de Phu Noi, donde se descubrió este fragmento óseo.
Karen Moreno, paleobióloga de la Universidad Austral, confirma que «no se conocían saurópodos en Tailandia. En general son relativamente abundantes en China, pero no en el este de Asia. En el mapa paleogeográfico Tailandia no está separado de China al final de Jurásico, principios del cretácico. La separación es posterior. Parece haber una fauna muy diversa de dinosaurios en Tailandia, como Estefosaurios, Iguanodontidos, y Psitacosauridos».


