Jorge Cañete es la tercera generación a cargo de fabricar estos productos
En su empresa, Cocimex, fabrican en promedio 1.000 tostadores diarios. Sus principales clientes son importadoras y distribuidoras de artículos de menaje.
A mediados del año pasado, con una mentalidad que consideró ingenuamente solo el aspecto comercial, una gran marca publicó en Mercado Libre sus tostadores, detallando en la descripción que se trataba de una ‘parrilla para arepas'.
Por más consenso que exista en que en este clásico producto se pueden calentar varios tipos de alimentos, el quitarle su esencia enfureció a muchas personas que aprovecharon la resonancia de las redes sociales para recordarle a esa marca -algunas en tono sutil e irónico, otras de manera más incendiaria- que estamos frente a un ícono de la cultura gastronómica chilena.
Una voz más que autorizada para hablar sobre tostadores es Jorge Cañete Aburto, tercera generación de una familia que en la década de 1940 comenzó a fabricarlos en un taller al interior de la casa de Isidoro Cañete, su abuelo. Y la primera pregunta para don Jorge cae de cajón: ¿por qué es tan apreciado el tostador?
‘Son varias cosas. Primero, hay que recordar que los chilenos somos uno de los mayores consumidores de pan en el mundo y que, al momento de comerlo, es muy agradable que esté calientito. A la vez, el calor que genera el fuego es muy distinto al de un tostador eléctrico y eso hace que el tostado sea bien parejo. Además, el tostador eléctrico está hecho para el pan de molde, si uno mete un trozo de marraqueta o una hallulla no tendrá un buen resultado'.
Cañete dice que dedicarse a este rubro fue casi una obviedad, porque desde pequeño vio la rutina de trabajo de su abuelo y su padre. ‘Es lo mismo que pasó con mi hijo Alejandro, siempre ha estado familiarizado con lo que pasa en el taller y jugaba alrededor de las máquinas. Si bien lleva un buen tiempo acá ayudando, diría que hace un año y medio trabaja formalmente conmigo, y espero que el próximo año se haga cargo de todo. Yo tengo setenta años y me gustaría retirarme, dejándolo a él a cargo de esta tradición que lleva más de 85 años'.
El cambio de mando vendrá acompañado de un gran impulso para la empresa. Sin dar mayores detalles, Jorge Cañete cuenta que a corto plazo tienen pensado hacer una inversión fuerte en la parte productiva. ‘De hecho, ahora estamos viendo el financiamiento'.
Mil al día
Jorge Cañete cuenta que, en promedio, hacen 1.000 tostadores diarios. ‘Para la fabricación usamos varias máquinas, pero el proceso de armado es completamente manual. Mis principales clientes son importadoras que trabajan el rubro menaje, muchas de las cuales están ubicadas en el barrio Meiggs. Hasta hace un tiempo los vendía sin ningún tipo de identificación, pero ahora les estoy incorporando el nombre de nuestra empresa: Cocimex. Hoy en día es importante que la gente pueda reconocer quién los fabrica, porque hay mucho producto que está llegando de fuera sin ningún respaldo'.
Oiga, ¿y cuál es la vida útil de un tostador?
‘Todo depende de cuánto lo use una familia, pero como mínimo estamos hablando de un año'.
¿Y hay algo que indique que ya es momento de comprar otro?
‘Difícil decirlo, es algo que queda a criterio de cada persona. Obviamente, si con el uso el fuego ha comenzado a debilitar su base, debiera ser el momento de cambiarlo, pero en algunas casas he visto que tienen un tostador un poco roto y lo siguen usando, no lo quieren botar. Las personas se encariñan mucho con este producto, lo ven casi como un miembro más de la familia. Lo único que falta es que le pongan una correa y lo saquen a pasear (risas)'.
Falta de control en las importaciones
Jorge Cañete se detiene en un tema muy importante esa simple tarea no basta. ‘Lo que pasa es que hay que, según dice, casi nadie toma en cuenta y que fabricantes que utilizan un baño de zinc-alum, que podría incluso traer problemas de salud. ‘Antes de es para otros fines, como para las planchas que se usar por primera vez mis tostadores, la recomendación ponen en los techos. Ese material es nocivo para la es ponerlos a fuego medio por dos minutos, después salud y al poner alimentos arriba del tostador pueden quedar impregnados. A la vez, si quisieran sacarlo girarlos y poner la otra cara por otros dos minutos. De esa forma se va el aceite volátil que está en las completamente, tendrían que poner el tostador al fuego planchas de acero que se usan para fabricarlo. Las por casi una hora, y corren el riesgo de exponerse a planchas vienen de otros países y ese baño de aceite ese humo que no se debiese respirar. Algún organismo se coloca como protección, para evitar por ejemplo que público tendría que tomar cartas en el asunto y preocuparse de controlar de qué materiales están se oxiden'. En el caso de muchos productos importados, agrega, hechos los productos que llegan a Chile'.


