Enrique Osses fue designado como director técnico de arbitraje en Emiratos Árabes Unidos
El ex árbitro chileno lleva dos meses y medio en Dubái. Pretendo trabajar un par de temporadas más en el extranjero, asegura.
Enrique Osses está aprovechando estos días para disfrutar la compañía de su esposa en Dubái. Hace dos meses y medio que el ex árbitro chileno se instaló en Emiratos Árabes Unidos para asumir como director técnico de arbitraje de la federación local y ya dejó atrás el hotel: vive en un departamento en Creek Area, una zona céntrica y habitada mayoritariamente por extranjeros. Su familia, eso sí, quedó repartida por el mundo.
«Acá estoy viviendo parcialmente con mi esposa. Mis hijos viven en México, quedaron allá porque están estudiando en la universidad. Ellos van y vienen de forma acotada. Mi señora va a estar un tiempo acá y un tiempo allá. Obviamente también tengo parte de mi familia, mis padres y amigos en Chile, así que aprovecho de mandarles un saludo a través de este medio», cuenta el exjuez FIFA de 52 años.
A esta altura de su vida, Osses está convertido en un patiperro del fútbol y las mudanzas dejaron de ser una novedad. Hace seis años salió de Chile y desde entonces trabajó cuatro años en México y otros dos en Costa Rica. Ahora le tocó acostumbrarse a la cultura de Medio Oriente.
¿Qué tal le ha tocado la experiencia en Dubái, Enrique?
«Ya estoy bastante aclimatado. Es un país bastante cosmopolita, con mucha gente extranjera, con muchas facilidades para el extranjero para acomodarse rápidamente. Es una ciudad impresionante, moderna, con mucha infraestructura vial, edificios, hoteles, restaurantes, playa. Totalmente diversa. Los emiratíes son musulmanes y su religión es otro tipo de forma de enfrentar el mundo día a día. Pero creo que con respeto todas las culturas y las personas pueden convivir en un marco común».
Osses se retiró del arbitraje hace una década y ahora observa los partidos desde otra posición. Su llegada a Emiratos se gestó durante su participación como instructor técnico en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Ahí fue contactado por integrantes de la federación local y terminó aceptando un contrato por un año renovable.
«Es un desarrollo muy importante para mí en mi carrera profesional, pero también cultural. Es un nuevo desafío, nuevas exigencias del lenguaje, una manera de vivir distinta. Estoy con muchas ganas de poder darles a los árbitros de acá la posibilidad de crecer, entregarles herramientas para que puedan desarrollarse de mejor manera. Quiero desarrollar un trabajo a mediano plazo que me permita dejar bases para el futuro», explica.
La nueva pega le ocupa buena parte del día. Una jornada puede comenzar a las siete de la mañana y finalizar cerca de las nueve de la noche, aunque con una pausa de una o dos horas. Los fines de semana debe seguir los siete encuentros de la fecha de Primera División y luego viene el análisis de cada actuación, las designaciones y la preparación de la jornada siguiente. El calor también obliga a acomodar los horarios de los partidos.
«Los árbitros se reúnen en las tardes-noches a entrenar porque acá el calor es bastante intenso durante el día. Nosotros trabajamos en el mundo de la entretención y trabajamos cuando la gente se está divirtiendo. Los fines de semana tenemos que mirar y observar los partidos y a partir de eso empieza la devolución individual y grupal», dice Osses.
Su principal objetivo apunta a que los jueces asuman cada vez más el arbitraje como una profesión. «Están todas las condiciones para poder trabajar, de recursos, de cancha, de todo tipo. Hay que generarles condiciones de desarrollo, entrenamiento semanal, match preparation, análisis y preparación semanal para enfrentar el partido. Que no sea solamente un trabajo part-time, un hobby. Esto es una profesión y debe ser tomada con todo el profesionalismo que ello requiere. El arbitraje y la Federación Emiratí son bastante profesionales, pero necesitan algunos puntos de ajuste», analiza.
Antes de llegar a Emiratos, Osses acumuló experiencia dirigiendo árbitros en Chile, México y Costa Rica. Su salida de la ANFP en 2020, reconoce, incluso le hizo pensar que su carrera había terminado. «Cuando fui desvinculado de Chile pensé que se me había acabado el ciclo de trabajar con los árbitros, que es mi pasión. Pero al poco andar recibí ofertas de varias federaciones. Chile fue la segunda federación que trabajó en la implementación del VAR en Sudamérica y eso me permitió capacitarme en Inglaterra, España y Conmebol. Eso me abrió bastantes puertas», asegura.
En enero de 2021 llegó a México, donde permaneció cuatro temporadas. Entre los proyectos de esa etapa destaca el VAR centralizado, el impulso al arbitraje femenino y el aumento del tiempo efectivo de juego. «La Liga Mexicana jugaba alrededor de 47 minutos y logramos avanzar a casi 60 minutos, a casi tiempos de Champions», recuerda.
Después de tantos años afuera, ¿hay fecha de retiro?
«No te puedo decir que mi ciclo termina acá. Pretendo trabajar un par de temporadas más en el extranjero y, si Dios lo permite, si se dan las condiciones y los tiempos, poder retornar a Chile en algún minuto, trabajar, aportar y asesorar a las nuevas generaciones de árbitros. Creo que me quedan muchas cosas por hacer. No estoy pensando en eso en este momento».



