Análisis es del Laboratorio de Investigación e Innovación Docente de la USS
Hemos ido perdiendo confianza unos con otros y eso se puede ver reflejado en las escuelas, define la investigadora Paulina Guzmán.
Según la encuesta «Chile nos habla», realizada por la Facultad de Educación y el Centro de Políticas Públicas de la Universidad San Sebastián (USS), junto a Studio Público, el 93% de los adultos cree que la autoridad del profesor para poner límites en la sala de clases -sin temor a represalias o sanciones administrativas- está poco o nada respaldada.
En palabras simples, nueve de cada diez personas percibe que si un docente intenta poner normas en la sala de clases, corregir una falta de respeto o establecer límites, por ejemplo, no cuenta con el apoyo real de la comunidad escolar.
La presentación oficial de los resultados de la encuesta -que fue aplicada a 1.076 personas mayores de 18 años, de todos los niveles socioeconómicos, en todas las regiones y 176 comunas- se realizará el miércoles 11 de noviembre, a las 8:30 horas, en el campus Bellavista de la USS. Las inscripciones deben hacerse en (https://s.lun.com/clokkp).
Potenciar la confianza
Paulina Guzmán, directora del Laboratorio de Investigación e Innovación Docente de la USS, explica que las relaciones entre profesores y estudiantes son dinámicas. En los últimos 40 años, de hecho, la transformación ha sido profunda, sobre todo en la manera de desarrollar la autoridad en la sala de clases.
«Durante mucho tiempo la autoridad del docente se sostuvo principalmente en su posición. En cambio, hoy estamos en una sociedad donde los estudiantes tienen mayor voz y más participación. La autoridad debe construirse, no solo desde la posición de profesor, sino que a través del vínculo, la confianza y el respeto mutuo», describe Guzmán.
¿Cree que ha sido positivo ese cambio?
«Absolutamente. La buena educación no puede basarse ni en el miedo ni en la obediencia incuestionada. Sin embargo, eso nos plantea un desafío bien importante que tiene que ver con que la autoridad pedagógica no puede solo depender de las habilidades individuales que tenga un profesor o profesora para manejar su sala de clases, sino que necesita de otras cosas como el respaldo institucional, coherencia en las normas y confianza entre todos quienes participan en la educación».
¿Por qué la autoridad del profesor es poco respaldada?
«Tiene que ver con la falta de confianza relacional. Una comunidad funciona cuando estudiantes, profesores, directivos y familias confían en que los demás van a actuar con respeto y competencia, pensando en el bienestar de todos los estudiantes. Eso no significa estar siempre de acuerdo, pero deben existir criterios compartidos y un propósito común. Todos deben confiar para que los conflictos puedan resolverse de manera justa».
¿Qué ocurre cuando se deteriora la confianza?
«Hay que entender que la confianza relacional no es un complemento de la educación, sino que es una de las condiciones base que la permiten. Cuando dejo de pensar que los demás van a actuar con respeto, con competencia e integridad, comienzan a aparecer actitudes más defensivas y agresivas».
¿Influye lo que ocurre en el país?
«Hemos ido perdiendo confianza unos con otros y eso se puede ver reflejado en las escuelas. Además, en las aulas la confianza se empieza a perder, especialmente en los jóvenes, cuando sienten que las normas se aplican de forma injusta; o en el caso de los profesores, cuando no se sienten respaldados por los directivos, por colegas o las misma familias de los estudiantes».
¿Hay que recuperar la autoridad del profesor?
«Creo que no se trata solamente de cómo recuperar la autoridad de los profesores, sino de cómo reconstruir las condiciones de confianza que hacen posible ejercer esa autoridad legítima».


