Tras cuatro años en Eslovenia, donde fue madre, ella volvió para el estreno del documental Cocaína negra
La actriz viajó con Río (4) y no tiene fecha de regreso: Izidor (Leitinger) respeta que me aleje temporadas, que no son dolorosas, para desarrollarme. Somos muy buenos compañeros.
Con mucha energía, Patricia López (49), lanza: «Este es mi regreso como actriz a Chile». Tras pasar cuatro años viviendo en Eslovenia junto a su esposo y director de orquesta Izidor Leitinger, y Río, su hijo de cuatro años que la acompaña, volvió y está viviendo en casa de sus padres, sin fecha de retorno a su hogar europeo. Su visita se debe a varios proyectos, y por estos días promociona «Cocaína negra», documental sobre Eugenio Berríos, bioquímico de la DINA. La cinta tuvo su premiere este martes en Cinépolis de Mallplaza Egaña y se estrena este jueves. Ahí encarna a Gladys Schmeisser, su esposa. Marca su regreso a la pantalla grande tras 15 años desde «Baby shower».
Ya en 2018 cuando se casaron, luego de dos años y medio de romance, López describía a LUN que con Leitinger «somos viajeros y nómades». «Mi prioridad ahora es Chile, contar historias que están acá que me movilizan como actriz, y en Eslovenia y Barcelona se me están dando otras áreas. Haré a Eslovenia viajes esporádicos breves. Ando con Río como canguro, se sienta en el avión y se porta como un rey, le he enseñado que todos somos aves migratorias, golondrinas, y que sus papás tienen que viajar a hacer los trabajos que los hacen feliz», comenta hoy López.
«Río sabe que a veces se tiene que cambiar de jardín, habla perfecto español y esloveno, y está comprendiendo que nuestros trabajos le van a dar estabilidad. Espero que cuando deba iniciar su escolaridad exista un espacio que dialogue con familias viajeras, ya he sabido de lugares que permiten estudiar sólo un par de meses. Por cuatro años me dediqué casi exclusivamente a la crianza de mi niño tan deseado, ahora que ya habla, camina, resuelve necesidades básicas medianamente sólo», continúa.
¿Pasarán las fiestas en Eslovenia?
«Sí, siempre es prioritario estar en familia pero no hay períodos definidos, vamos fluyendo y se va logrando cuando uno hace las cosas por amor. Mi esposo comprende que en esencia soy actriz y respeta que me aleje temporadas para desarrollarme, y yo también comprendo que él quiere pasar fechas importantes con su hijo. Somos muy buenos compañeros porque él también es artista y autogestor. Mi amiga María Esther Zamora me dijo: los artistas tienen que casarse con artistas, y eso me caló tan profundo. Antes las distancias me dolían y ahora me parecen interesantes para mantener espacios. Yo llego acá y no paro, entonces cuando nos juntamos regamos la semillita del amor, así que lo estamos logrando con las distancias».
Regreso actoral
«Cocaína negra me llegó de una manera muy sincrónica. El director, Cristóbal Valenzuela (Robar a Rodin, Isla Alien), fue mi profesor en el diplomado de cine documental en la Escuela de Cine de Chile, y después tomé otro taller con él porque lo admiro muchísimo. Años después, tomando un café con una amiga que vive en Francia, me preguntó si podía invitar a alguien y era Alejandra Díaz, la directora de casting de este proyecto, y me habló de un papel que dije que sí apenas supe que era para él. Estoy muy orgullosa de ser parte de un proyecto con mirada autoral y riesgo», asegura.
El año pasado filmó «La sola», largometraje «póstumo que dejó escrito mi gran amiga Beatriz Maldonado, del colegio, que se estrena el otro año». «Me llegó este año una teleserie vertical de TVN pero me chocó con esa cinta y no pude moverlo, me dio pena porque es un lenguaje moderno interesante. También estoy feliz de ser parte de un largometraje vinculado a una plataforma de streaming».
Su última teleserie fue «Demente» (Mega) en 2021: «Ahora siento que es mi regreso como actriz madre, más madura, con otra perspectiva. Me encantan las teleseries y aprendí mucho ahí observando a mis colegas de teatro, estaría feliz de volver». En Barcelona ha hecho dos proyectos como gestora cultural, y en Eslovenia se dedicó al canto de boleros alentada por su esposo, «participé dos veces en festivales y una tercera con orquesta en Austria. Fue muy solicitado y aún tengo invitaciones que atender», cierra.


