No es un concurso, aclara encargado en Chile
Estándar reconoce proyectos con impacto medible y evalúa a través de un jurado latinoamericano a ciegas.
Desde marzo pasado, cualquier empresa que opere en Chile puede postular a una distinción por la forma en la que gestiona el agua. Se llama Sello Empresa Hídricamente Responsable, nació en Perú hace tres años y este 2026 aterrizó en Chile y Argentina, con la mira puesta a sumar al resto de Latinoamérica. Lo trae Aquafondo, fondo de agua peruano, y lo representa acá la consultora Awua, a cargo de Claudio Reyes Hurtado.
La primera aclaración que hace Reyes es que no se trata de una competencia. «No es un concurso, no es que los tres primeros reciban algo, sino que todas las empresas que cumplan con un estándar y prueben que están realizando una acción positiva son reconocidas», explica.
El foco, recalca, está en proyectos con impacto medible en las cuencas de los ríos o en las comunidades cercanas, no en declaraciones de intención.
Las postulaciones se abrieron en marzo pasado y siguen hasta el 30 de noviembre; después viene una etapa de evaluación y, en marzo de 2027, durante la Semana del Agua, una ceremonia en donde se entregarán los sellos.
El proceso parte con la presentación de un proyecto documentado de manejo de agua: la empresa contacta a Aquafondo, se reúne con el equipo para revisar el alcance y presenta la información que respalda lo que dice hacer.
El primer punto que mide el sello es la eficiencia en el manejo hídrico. Reyes lo grafica con la cantidad de agua que una planta gasta en sus procesos: «Si antes se ocupaba para lavado y se iba al alcantarillado, ahora se trata, se limpia y se puede usar hasta tres veces, lo que permite reducir el consumo en un 30% y liberar esa agua para la cuenca».
El segundo son las soluciones basadas en la naturaleza, orientadas a la gestión de la cuenca: recarga de acuíferos, mantención de humedales o pequeños embalses.
Y el tercero es llamada cultura del agua, que va desde apoyo a museos y jornadas escolares hasta acciones más directas. «Otras empresas dicen voy a apadrinar a este colegio o a este servicio sanitario rural, y les voy a ayudar a mejorar las bombas o el sistema de filtración, por ejemplo», detalla.
Evaluación a ciegas
La verificación es el punto donde Claudio Reyes refuerza la objetividad del modelo. Aquafondo trabaja con Global Water Partnership y arma un jurado latinoamericano que evalúa a ciegas. «No se le informa cuál es el nombre de la empresa, solamente el nombre del proyecto, y lo evalúa en el mérito», aclara. El equipo local no fiscaliza en vivo: «Nosotros no hacemos auditoría en terreno, solamente levantamos información debidamente respaldada por parte de los titulares».
Estos sellos suelen recibir acusaciones de ser lavado de imagen. ¿Qué impide que alguien se cuelgue el sello sin cambiar nada de fondo?
«Tenemos una salvaguarda: hacemos una validación de las empresas que postulan y excluimos de participar a aquellas que tienen procesos sancionatorios o conflictos vivos. Lo segundo es que el sello requiere que aporten información que compruebe un impacto positivo, no una acción lineal, y en eso somos sumamente rigurosos, tanto en la evaluación previa como en el jurado. Pero también hay que reconocer algo: lo que buscamos es generar tracción. Si una empresa mejora el acceso al agua de un colegio, eso es bueno, hay que visibilizarlo y hacer que más quieran hacer lo mismo».
¿El sello se pierde si una empresa deja de cumplir o tiene un incidente hídrico?
«Tiene una duración de 12 meses, ese es el reconocimiento. Durante ese tiempo la empresa puede comunicar en su gestión comercial que fue reconocida por ese proyecto. Que después tengan una causal de invalidación, para ser honesto no está en el reglamento, pero no deja de ser interesante evaluarlo».
¿Cómo trajo este reconocimiento a Chile?
«Fui asesor científico de Aquafondo por dos años. Dentro de esa relación pude conocer lo que estaban viendo y, junto con los colegas de Argentina, que también era parte del comité, decidimos ser parte de la expansión del sello. Consideramos que era importante dar visibilidad a estos temas y sobre todo las buenas acciones sobre el agua».
¿Y cuál es su relación con el agua?
«Soy ingeniero forestal, tengo un magíster y soy consultor especialista en planificación de recursos hídricos. Tengo 30 años de experiencia y 15 de planificación. Fui parte de la coordinación de la mesa de recursos hídricos de Proyecta Chile 2050».
Más detalles en aquafondo.org.pe (https://s.lun.com/org888).
«Todas las empresas que cumplan con un estándar y prueben que están realizando una acción positiva son reconocidas». Claudio Reyes


