Comprar un MacBook cuesta hasta $142.000 más que hace tres meses, según comparador de precio Pasaporcaja
El auge de la inteligencia artificial está presionando la oferta de chips y memorias, un fenómeno que ya comienza a encarecer algunos dispositivos.
Hace apenas tres meses un MacBook Neo de 256 GB costaba $650.000. Hoy se vende a $791.990, un alza de $141.990 en ese periodo. No se trata de una oferta que terminó ni de un cambio de modelo: es uno de los primeros reflejos en Chile del aumento de precios que Apple anunció a nivel internacional por el mayor costo de los componentes electrónicos, como memorias y chips.
El fenómeno ya comenzó a sentirse en el mercado local, aunque de manera desigual. Un monitoreo realizado por el comparador de precios Pasaporcaja detectó incrementos en 14 productos Apple comercializados en Chile. Entre ellos, el MacBook Air M4 de 24 GB pasó de $1.699.990 a $1.799.990, mientras que el iPad Air de 11 pulgadas con chip M3 y 1 TB subió de $1.199.990 a $1.249.990. El mayor incremento porcentual lo registró un Apple TV 4K de 64 GB, cuyo precio aumentó 40%, desde $162.918 hasta $229.072 en un marketplace (ver tabla).
Los grandes ausentes del listado son los iPhone. Benjamín Castañeda, fundador y CEO de Pasaporcaja, explica que eso no significa que estén al margen del fenómeno, sino que hasta ahora no registran aumentos permanentes de precio. El ejecutivo señala que el ajuste se ha ido produciendo de manera gradual y a distintas velocidades, según el tipo de producto y el canal de venta, por lo que hoy conviven equipos que ya reflejan el mayor costo internacional con otros que todavía mantienen los valores registrados hace tres meses. En ese grupo también aparecen los AirPods y la nueva línea MacBook M5, que aún no muestran incrementos sostenidos.
El estudio fue elaborado a partir del seguimiento semanal que realiza Pasaporcaja a precios publicados por los principales retailers y marketplaces del país. A diferencia de una promoción puntual, el análisis sólo considera aumentos permanentes y descarta descuentos temporales o campañas comerciales. Así busca identificar cuándo un cambio de precio responde realmente a un mayor costo del producto y no simplemente al término de una oferta.
Castañeda explica que esa diferencia también responde a la forma en que opera el mercado. «Los marketplaces suelen reaccionar con mayor rapidez frente a cambios internacionales de costos, mientras que el retail tradicional muchas veces demora más en traspasarlos al consumidor. Esa convivencia de precios hace que todavía existan oportunidades para comparar antes de comprar un equipo tecnológico», dice.
La plataforma Pasaporcaja monitorea más de 15 millones de productos y permite revisar la evolución histórica de los valores para distinguir entre una oferta real y un aumento definitivo.
El ajuste de Apple responde a un fenómeno que se viene observando en todo el mundo. La compañía anunció incrementos en parte de su catálogo debido al mayor costo de memorias y chips.
Pedro Huichalaf, ex subsecretario de Telecomunicaciones y consultor en nuevas tecnologías, explica eso sí que el problema va mucho más allá de una sola marca (Nintendo ya había ajustado sus precios y Samsung subió los valores de sus nuevos smartphones plegables). El experto explica que las empresas que desarrollan inteligencia artificial necesitan enormes cantidades de chips y memoria para entrenar sus modelos y operar centros de datos. Esos componentes son los mismos que utilizan computadores, tablets y teléfonos, por lo que la mayor demanda termina reduciendo la oferta disponible y presionando los precios de los dispositivos que llegan al consumidor. El especialista afirma que «el fenómeno ya se observó con la memoria RAM y ahora comienza a extenderse a procesadores y otros componentes de alto rendimiento». A su juicio, mientras la producción mundial siga concentrada en pocos fabricantes y continúe creciendo la demanda por inteligencia artificial, será difícil que los precios vuelvan a los niveles de hace algunos años.
Ese escenario, advierte Rodrigo Maulén, consultor en marketing B2B, tecnología y aprendizaje estratégico, obliga a mirar el fenómeno más allá del alza puntual de algunos equipos. A su juicio, consumidores y empresas deberán acostumbrarse a pagar más por computadores y teléfonos preparados para incorporar funciones de inteligencia artificial. Incluso estima que muchas organizaciones podrían dejar de comprar equipos y optar por modelos de arriendo o suscripción que les permitan renovar su tecnología sin asumir de una sola vez el mayor costo del hardware. En sus palabras, la industria está entrando en una etapa que marca «el fin de la computación barata».
Por ahora, el estudio de Pasaporcaja muestra que el impacto en Chile todavía es parcial. Parte del mayor costo sigue siendo absorbido por inventarios adquiridos antes de los ajustes internacionales y por la competencia entre retailers.
Sin embargo, la tendencia ya comenzó a instalarse y todo indica que durante los próximos meses más productos tecnológicos podrían empezar a reflejar este nuevo escenario.



