Por primera vez llega a Chile un equipo de estas características
El RTE Robot arrastra mangueras, sube pendientes y lanza miles de litros de agua por minuto.
A primera vista parece un pequeño vehículo a oruga cargado de fierros, cámaras y mangueras. No tiene cabina ni espacio para llevar a nadie. Tampoco necesita que un bombero camine detrás de él: se maneja mediante un control remoto y, en un espacio abierto, su operador puede permanecer hasta unos 600 metros de distancia.
Es el RTE Robot, el primer equipo de estas características que llega a Chile. Fue fabricado por Rosenbauer, empresa austríaca con 160 años de historia dedicada a carros y equipamiento para Bomberos, principalmente en aeropuertos, que este sábado inauguró sus primeras instalaciones en Chile. El robot fue adquirido para Bomberos de la Región Metropolitana.
Eduardo Viveros, gerente general de Rosenbauer Chile y bombero con 40 años de servicio, explica que la principal gracia del equipo es mandar una máquina a lugares donde sería peligroso exponer a un voluntario. Pone como ejemplo el reciente incendio de un camión que transportaba gas en General Velásquez. Tras la explosión, Bomberos debió mantener durante horas una cortina de agua mientras se consumía el gas y persistía el riesgo de una nueva explosión.
«Ese cono de agua lo hicieron personas. El comandante podría haber tomado la decisión de que se arriesgara el robot y no una persona. El equipo podría haber permanecido lanzando agua mientras los voluntarios se mantenían a distancia. Si hubiera explotado nuevamente la bombona, habría afectado a un robot y no a un ser humano», explica.
El RTE funciona con baterías eléctricas y se desplaza sobre dos orugas, lo que le permite avanzar por superficies irregulares. Enzo Melelli, del área de marketing de Rosenbauer, explica que puede enfrentar pendientes de aproximadamente 26 grados e incluso subir las caja escalas de un edificio transportando material. Tiene capacidad para cargar unos 600 kilos y puede llevar mangueras y otros implementos, evitando que los voluntarios tengan que acarrearlos.
«Su parte superior es modular. Dependiendo de la emergencia se le pueden instalar distintos elementos, entre ellos cámaras que transmiten imágenes al operador y una cámara térmica que permite observar dónde están las zonas de mayor temperatura. También existe un módulo con camilla para transportar a una persona durante un rescate en terreno agreste», detalla Melelli.
«El robot no tiene estanque propio. Se conecta por la parte posterior a un carro bomba, a una motobomba o a algún elemento que sea capaz de generar presión y caudal. Además, arrastra las mangueras mientras avanza. Según el pitón instalado, puede lanzar entre 1.500 y 3.500 litros por minuto y proyectar un chorro de unos 30 a 40 metros».
Su autonomía de desplazamiento es de alrededor de ocho kilómetros. Actualmente existen unas 160 unidades en cuerpos de Bomberos de Europa, Estados Unidos y Medio Oriente.


