Christian Millar les encuentra hogar a los cracks extranjeros del fútbol chileno
Empezó en el corretaje en 2016 y ahora tiene de clientes a figuras como Vozinha, Justo Giani y Fernando Gago, entre otros.
A comienzos de año y también a mitad de temporada, cuando los clubes chilenos salen al mercado y empiezan a llegar los refuerzos extranjeros, Christian Millar (50) sabe que su teléfono va a sonar. El corredor de Garnet Propiedades se dedica a recibir a futbolistas y entrenadores, recogerlos en sus hoteles y recorrer Santiago con ellos hasta encontrar dónde vivir. «El coordinador del club me manda el teléfono, yo lo contacto, lo voy a buscar, le presento unos diez departamentos por día y hasta que demos con el indicado no cerramos nada», cuenta Millar (@millarcito).
Por sus redes sociales aparecen fotos con Vozinha, Agustín García Basso, TobÍas Reinhart, Dylan Glaby, Justo Giani, Gonzalo Reyna y Nelson Da Silva, además de entrenadores como Fernando Gago, Daniel Garnero y Fernando Ortiz.
Millar entró al corretaje en 2016 y cuenta que inicialmente los propios futbolistas fueron recomendándolo. «Muchos me dicen que soy el corredor de los jugadores y no sólo de los extranjeros. Pasa que hay muchas fotos que tengo con los que van llegando, pero eso está muy marcado por el mercado de pases, en enero, febrero y también junio y julio. Durante el año veo inversión inmobiliaria para jugadores», dice.
¿Cómo funciona cuando llega un jugador extranjero, Christian?
«Me llama el club por medio del coordinador o me llama su representante. Ahí me ponen en contacto directo con el jugador o la señora o novia y vamos viendo lo que ellos necesitan. Yo los voy aconsejando, viendo de qué club es como para que sea buena la conectividad, para que la señora pueda salir tranquila a la calle a comprar o, si tienen hijos, que tengan un parque cerca. Les voy recomendando en base a seguridad, como son personas públicas tengo que dejarlos en lugares adecuados, y también amoldándome al presupuesto de cada uno».
El servicio tampoco termina cuando encuentra la propiedad. «Nunca pierdo el contacto. Durante el año siempre les voy hablando, con varios entablamos amistad, nos comemos un asado, cualquier cosa. Yo siempre estoy como 24/7 con el celular para ellos», explica Millar.
Uno de sus casos más recientes fue el de Vozinha. El arquero de Colo Colo estaba alojando en el Hotel Pullman de Vitacura cuando Millar recibió el contacto de su representante. «Yo lo pasé a buscar el primer día y al segundo día él se empezaba a mover solo con su amigo. Me seguían para todos lados. Vimos unas 30 propiedades, anduvimos por todo el sector oriente, fuimos también hasta Chicureo y ya después dimos con un departamento y lo aseguramos en Vitacura», recuerda.
Con Vozinha incluso resolvió asuntos que iban más allá del corretaje. «La privacidad que tiene en casa no la tiene en la calle. Entonces no puede comer tranquilo, mucho tema de fotos, mucha gente cerca. También se entiende, porque pegó mucho en los niños. He tratado de ayudarlo con eso también, de hablar con algunos restaurantes bonitos, lindos, donde le puedan generar una especie de VIP más privado», cuenta Millar.
Su trabajo con los futbolistas tiene otra pata: las inversiones inmobiliarias. Millar dice que actualmente está viendo opciones de compra con siete u ocho jugadores de Universidad de Chile y también trabaja con Diego Valdés. Con Eugenio Mena la relación terminó en amistad y asegura que el lateral tiene cerca de 20 propiedades. Fernando Zampedri también es cliente. «Fer tiene muchos departamentos de inversión. Yo le mando clientes para sus departamentos. Siempre me tienen en cuenta, aparte independiente del coordinador, que siempre es el que me llama, pero ellos siempre pasan el dato», sostiene el corredor.
¿Qué sectores son los más pedidos?
«Por lo general el jugador extranjero llega a Las Condes, Vitacura o Ñuñoa. Esas tres comunas son las que más me piden, pero Las Condes por lejos, porque les gusta el Parque Araucano, el Parque Arauco, donde tienen todo cerca. El otro sector que se mueve también es Vitacura, sector de Casa Costanera, que es más tranquilo y más seguro».
La seguridad de quienes quedan en casa pesa bastante en esa elección. «Ellos velan mucho por la seguridad de la familia, porque se concentran todos los fines de semana. Cuando vienen con familia, con niños, les gusta que puedan salir a caminar al parque, que estén seguros y estén tranquilos y no sea un impedimento estar concentrado y que le llegue alguna mala noticia que pasó algo», explica.
Los presupuestos también varían bastante: según Millar, las asignaciones de vivienda pueden ir desde US$500 hasta US$3.000. «Te imaginarás que un jugador de Segunda Profesional tiene un presupuesto de pagar un departamento de un dormitorio de 300 lucas, y lo más caro que me ha tocado, no sé, un arriendo de $8.000.000 en un club grande. $8.000.000, rondando casi los $9.000.000», dice.


