Ya suma más de 180.000 unidades enviadas a Estados Unidos
Lleva más de un siglo en Chile; es buscado por los turistas brasileños y ahora intenta conquistar el mercado estadounidense.
Sahne-Nuss está probando si el gusto de los chilenos también puede traspasar fronteras. El chocolate ya suma más de 180.000 unidades enviadas a Estados Unidos, en una expansión que comenzó en Florida, avanzó hacia Nueva York y que tiene como próximos destinos Texas y California. Nestlé partió a pequeña escala, midiendo la reacción de los consumidores antes de extender progresivamente su distribución.
La primera explicación para cruzar la frontera fue la nostalgia. Giovanna Rivera, Business Project Manager de Nestlé Chile, cuenta que detectaron «un creciente interés entre consumidores latinos, y especialmente chilenos residentes en Estados Unidos, por acceder a marcas reconocibles, con las que mantienen un fuerte vínculo de identidad con Chile». Florida fue elegida precisamente por su importante comunidad chilena y latina y, tras la respuesta obtenida, la distribución comenzó a ampliarse.
Pero el desafío ahora es mayor: comprobar si Sahne-Nuss puede gustarle también a alguien que nunca creció comiéndolo. Algo de eso ya ocurre en Chile con los turistas brasileños que llegan durante el invierno y suelen incluir el chocolate entre sus compras. ¿Qué tiene entonces este producto para resultar atractivo a paladares tan distintos?
Sahne-Nuss nació en Chile hace más de 100 años bajo el alero de Hucke y hoy se continúa fabricando exclusivamente en la planta de Nestlé en Maipú. Su larga permanencia en el mercado también ha permitido que su sabor se instale en la memoria de generaciones de consumidores.
Alejandro Espinoza, conocido en redes sociales como «Jano», chef chocolatero especializado en México y con estudios en España, además de campeón de la Copa América de Pastelería 2022, parte por una característica sencilla: es fácil de comer.
«Es un chocolate fácil de consumir. No es amargo. Tiene un dulzor que combina bien con las almendras. Siento que, por lo menos al gusto chileno, la almendra y el chocolate combinan súper bien», explica. A eso agrega un juego de texturas: la suavidad del chocolate contrasta con la crocancia de las almendras.
Las almendras representan alrededor de una quinta parte de la barra y su tamaño permite encontrarlas fácilmente al morder. «La crocancia que tiene esa almendra grande, como que está tostadita, quizás es lo que llama la atención. Es bien crocante y persiste», comenta Espinoza.
Otro componente es su perfil lácteo, dulce y avainillado. Espinoza explica que la vainilla y el chocolate forman una combinación conocida y familiar. «Frente a chocolates con mayor presencia de cacao, donde aparecen sabores más intensos, Sahne-Nuss tiene un perfil que facilita su consumo por un público amplio».
Un sabor reconocible
Sebastián Moreno, académico de Inacap y chef especializado en chocolatería en Bélgica, lleva alrededor de 13 años dedicado específicamente al chocolate. Para él, una de las claves está en que Sahne-Nuss ha conseguido estandarizar un sabor reconocible.
«Es un chocolate dulce. Lleva tantos años en el mercado que está trabajado para que el sabor guste. El mercado chileno está acostumbrado a ese sabor», explica. Moreno recalca que se trata de un chocolate de consumo masivo y diferencia ese objetivo del de la chocolatería fina, donde adquieren mayor protagonismo el cacao, su origen y sus características.
Y ahí aparece Brasil. Moreno señala que ese perfil dulce también resulta atractivo para consumidores brasileños. Espinoza coincide y lo relaciona con los gustos de la pastelería brasileña. Los brigadeiros y el extendido uso de leche condensada son ejemplos de una preferencia por preparaciones dulces. «Este chocolate es dulce, pero no es empalagoso; te puedes comer varios trocitos», sostiene.
Para llevar esa fórmula a Estados Unidos, Nestlé ha contado con el apoyo de las oficinas de ProChile en Miami y Nueva York. El organismo ha aportado análisis competitivo, contactos con expertos e información sobre distribución, canales de venta, logística y condiciones comerciales. Claudia Serrer, agregada comercial de ProChile en Miami, cree que el producto reúne condiciones interesantes para avanzar: «Vimos una combinación muy potente: una marca con trayectoria y reconocimiento, un producto de valor y el respaldo de una empresa sólida como Nestlé».
El desafío ahora es comprobar hasta dónde puede ampliarse ese público. Estados Unidos tiene más de 70 millones de hispanos, pero la apuesta no termina en ellos. «En las conversaciones con Nestlé también hemos analizado otros perfiles y nacionalidades que pueden tener afinidad con el producto, así como variedades, como el chocolate amargo, que muestran una preferencia relevante entre los consumidores estadounidenses», explica Serrer.
Ahora en prestigiosa feria de Miami
Este lunes 14 de septiembre, Sahne-Nuss dará un nuevo paso en su intento por conquistar consumidores en Estados Unidos. Con el apoyo de ProChile, Nestlé participará por primera vez en Americas Food & Beverage Show, en Miami, uno de los principales encuentros de la industria de alimentos y bebidas. Allí exhibirá el portafolio completo de la marca, en distintos formatos, para buscar nuevas oportunidades comerciales y aumentar su presencia más allá de los primeros mercados donde comenzó a venderse, según ProChile.


