A Cris Araya le ofrecieron un departamento en Providencia que no estaba disponible para alquiler
Una persona le ofreció el departamento pero no era de ella. El verdadero dueño lo arrendaba por día a través de una plataforma.
El jueves pasado, la avenida Los Leones, en Providencia, parecía tener la solución para Cris Araya Alfaro. Con 22 años, la estudiante de Diseño de Vestuario -oriunda de Punitaqui- buscaba un departamento junto a su amigo Ignacio, un gastrónomo recién titulado de Temuco. A ambos les habían pedido las piezas que arrendaban en Santiago y necesitaban un techo rápido. Esa prisa, describe Cris, los hizo caer en una elaborada estafa: desembolsaron $1.200.000 por un departamento en Providencia que una persona había arrendado por un día en la plataforma Booking y que lo ofreció en Facebook para arriendo de largo plazo.
Cris relata que «fui a ver el departamento ese mismo día. Nos habían pedido las fotos de nuestros carnet porque, según ellos, en el edificio no recibían a cualquier persona, por seguridad. Y al llegar me enteré de que la dueña no estaba en Santiago y que la persona que me iba a entregar las llaves era el conserje», describe.
¿No le pareció raro eso?
«Sí, me pareció súper raro, pero ella me insistió en que era normal, que siempre le arrendaba a estudiantes y que el lunes viajaría a Santiago para firmar el contrato. El conserje también me tranquilizaba. Yo creo que él pensaba que estábamos buscando un arriendo diario por Booking y no un departamento para vivir».
¿Cómo cerraron el trato?
«El departamento estaba amoblado y espectacular. Buscábamos eso. Ella me dijo que si queríamos podíamos quedarnos esa misma noche. Le respondí que lo iba a pensar, pero me empezó a meter presión diciendo que iban a ir otras personas a verlo. Como a Ignacio le quedaba un día para dejar donde vivía, me mandó $300.000 para reservarlo. Nos quedamos esa noche ahí y ella siguió presionando hasta que le transferimos $1.200.000 en total a una cuenta de empresa que, según ella, era del marido».
¿Y el contrato?
«Le insistí que necesitaba firmar, pero al otro día me salió con que para hacer el contrato formal tenía que pagarle tres meses por adelantado. Le dije que no, que me devolviera la plata. En la mañana, mientras iba a la universidad, el conserje paró a Ignacio para decirle que la dueña había llamado reclamando que había gente en su propiedad sin pagar y que devolviéramos las llaves.
Ahí se destapó todo.
«Claro. Me devolví al departamento y al poco rato llegó el hijo de la verdadera dueña, súper prepotente, pensando que nosotros éramos los delincuentes. Le mostré las transferencias y ahí nos dimos cuenta que era una estafa. Más encima, los estafadores habían usado la foto del carnet de Ignacio para hacer una cuenta en Booking a su nombre y reservar el departamento por otro día. Usaron la propiedad como fachada para sacarnos la plata y, de paso, usaron la identidad de mi amigo para no dejar huellas. Puse denuncia en la PDI, Fiscalía e hice reclamo en Sernac».
Estafa emergente
Samuel Inzunza es inspector de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) de la Policía de Investigaciones (PDI). En cuanto a los arriendos, dice, la estafa más frecuente consiste en ofertar en diversas webs o redes sociales inmuebles que no están disponibles o duplicar información de una oferta real en distintos sitios. Pero la modalidad que afectó a Cris Araya, dice, es «es nueva y actualizada al contexto de nuevos medios disponibles para los estafadores».
Y remata: «La principal característica de los estafadores, independiente del modo, es que siempre tratan de situar a la víctima en una urgencia o en la necesidad de actuar rápido. Con la premura muchas veces las personas pierden el foco de lo que les están transmitiendo y eso hace que no se den cuenta de los elementos reveladores de un delito de estafa».
Contrato
Cristián Martínez, CEO de Crece Inmobiliario, menciona que, pese a que no es obligatorio un contrato de arriendo por escrito, él recomienda que por seguridad no se deberían arrendar propiedades por acuerdo verbal.
«Por seguridad es muy recomendable verificar quién es el propietario mediante el certificado de dominio vigente emitido por el Conservador de Bienes Raíces. No siempre significa que deba adjuntarse en el contrato, pero existen notarías que lo están solicitando para autorizar las firmas», destaca.
Rodrigo Barrientos, CEO de GenProactivo, asegura que firmar un contrato ante notario es recomendable para dejar constancia de la identidad de las partes, entre otros aspectos.
«Si es una corredora la que arrienda, no elimina la necesidad de verificar los antecedentes del inmueble y de quien tiene facultades para arrendarlo. Antes de firmar es recomendable revisar el dominio vigente», finaliza.


