Nelson Venegas, el diputado que canta un poco mejor que Mauricio Pinilla
La primera canción que canté fue Mi niña bonita como una manera de homenajear un poco a nuestros adultos mayores, pero no tengo ninguna vocación ni siquiera talento, solo es ánimo de tratar siempre de ser una autoridad cercana, nada más, reconoce el parlamentario aconcagüino.
El diputado Nelson Venegas (PS) hace una pausa en los preparativos de la interpelación contra el canciller Pérez Mackenna, a fines de septiembre, para profundizar en su afición por la música, a propósito de la viralizada performance del exfutbolista en el programa «Fiebre de canto».
«Cuando era alcalde de Calle Larga simplemente un día en una actividad con adultos mayores había un karaoke y yo me animé a cantar delante de la gente. A mi me gustaba participar en esos contextos. La primera canción que canté fue Mi niña bonita como una manera de homenajear un poco a nuestros adultos mayores, pero no tengo ninguna vocación ni siquiera talento, solo es ánimo de tratar siempre de ser una autoridad cercana, nada más», reconoce humilde el parlamentario aconcagüino (https://s.lun.com/facx8w).
Y agrega: «Soy un chileno más y siento que los chilenos en su gran mayoría, como pasó con Mauricio Pinilla, en sus actividades familiares cantan como una manera de ser felices».
¿La canción de Lucho Barrios tiene un significado especial para usted?
«Mi abuelo se la dedicó a mi madre y mi abuelo al poco tiempo falleció, entonces es una manera también de rendirle un homenaje a mi madre, pero también a mi abuelo. Por eso me gusta esa canción y recuerdo que cuando la canté por primera vez a muchas mujeres adultas mayores se les cayeron algunas lágrimas. Me di cuenta que esa canción está completamente en el corazón del pueblo chileno, mucho más de lo que uno pudiera creer. Le llega muy profundamente a la gente esa canción».
¿Tiene otros temas favoritos?
«Sí, Con una pala y un sombrero, de Gervasio y Mi niña bonita son canciones que evocan muchos sentimientos, la gente cuando las cantaba terminaba coreando y cantaba conmigo. Por eso siempre las cantaba porque siento que se generaba un vínculo muy intenso, muy interesante».
Desde ese momento no paró más.
«Quiero señalar categóricamente que yo no considero que canto bien. Lo hago siempre con la perspectiva de tratar de no ser siempre el político serio que habla de las cosas serias, sino que también la dimensión humana. Es un perfil que he cultivado porque pienso que los políticos también tienen que tener mucha cercanía. No tienen que estar siempre instalados en el Congreso o en sus oficinas, sino que principalmente deben estar con la gente».
Ayuda su pasado como alcalde de Calle Larga.
«Ahora incluso siendo diputado mantengo ese perfil de un poco de alcalde. Soy diputado, pero en mí todavía tengo mucho de alcalde y los alcaldes son esencialmente más de terreno y más cercanos, por lo tanto se dio en esa dimensión. Bueno, después de cantar me da una vergüenza tremenda. Me pongo a transpirar».
¿No ha logrado superar eso?
«No, para nada, me da mucha vergüenza después de que canto. Considero que es un acto más de cercanía que de talento. Siento que si hay algo que nos ha desprestigiado mucho en la política es que conversamos mucho de política entre políticos desconectados de la gente. Entonces, he encontrado en el canto la posibilidad de acercarme. Muchas veces después de dar un discurso político o algo por el estilo, canto, en una suerte de karaoke, o bailo con la gente en las actividades».
Venegas reconoce: «Desde que soy diputado no puede salir mucho. En mi casa hay familiares vinculados a la música, son músicos de verdad que les gusta desde el blues hasta la ranchera, y con ellos cantamos y hacemos karaoke, que suele ser muy relajante también. Yo no soy talentoso, yo canto para pasarlo bien, nomás, como entretenimiento».
Igual, le pone empeño.
«Mire, para ser político uno tiene que ser feliz. Porque ¿cómo uno va a ser una persona amargada en la vida y ser triste?, ¿quién va a seguir a una persona amargada que no dé esperanzas? Las personas que se supone tenemos ciertos roles de opinión o de liderazgo, obviamente tenemos que tener la capacidad de ser personas alegres».
El año pasado en campaña circuló un video suyo bailando y entonando un jingle, con usted vestido como cantante de música ranchera tropical.
«Hay muchos diputados que se disfrazan de huaso, yo no, yo soy profundamente de campo y cuando hicimos el jingle de campaña salí arriba de un caballo junto a un gran cantante local, Gregory Godoy. Salí con sombrero ranchero porque la música ranchera en el campo se escucha demasiado» (https://s.lun.com/ins9bn).
Recalca que «la ranchera y la cumbia ranchera se escuchan más que cualquier otra música en el campo; uno a veces la mira a huevo, pero más del ochenta por ciento de las comunas en Chile son comunas que tienen que ver con el mundo rural, al que yo también pretendo representar».
Hay mucho político que con poder cambia sus gustos.
«Me interesa mucho ser un diputado popular, ser una persona totalmente conectada con lo popular, no tanto con la élite, sino que con el mundo popular. Y eso ha hecho que me vaya bien. Llevo cinco elecciones ganadas, nunca he perdido porque tengo cercanía».
«Todos pueden cantar»
Cristóbal Aragón -vocal coach, pedagogo vocal y director de la Academia Vocal de Chile- plantea que «todos podemos aprender a cantar con una correcta formación. Aceptar mis límites y entender mis posibilidades puede abrir la puerta a una disciplina hermosa».
El especialista entiende que «el canto, además de un proceso artístico, es en esencia la combinación de memoria muscular con memoria auditiva. Por ende, hay que apelar a sensaciones».
Aragón enuncia algunas recomendaciones para desempeñarse correctamente: «La relajación es vital al momento de cantar. Como dependemos del aparato fonador, y no de un instrumento tangible, es necesario que nuestra musculatura en cara, cuello, hombros, esté relajada, pero sin dejar de tomar conciencia de ella».
El ánimo, añade, «es fundamental. Debemos dar órdenes a los músculos, por ende, ojalá que independiente de si se tiene más o menos experiencia, el acto de cantar tenga un approach de confianza y estabilidad, que sea relacionado por nuestro cerebro como algo positivo». Para la respiración sugiere «ejercicios de dosificación de aire acompañados de notas y/o frases musicales. Son procesos de apoyo y uso correcto del diafragma al momento de respirar. Hay que optimizar las respiraciones antes de cada frase para no sonar ahogado».
Advierte que «más volumen no es sinónimo de cantar mejor. Si bien es cierto el volumen o notas agudas impresionan, no siempre son sinónimo de un canto sano. A veces corremos el riesgo de una lesión o de constricciones involuntarias, como los gallitos, si no manejamos la técnica vocal que se necesita». Otro punto importante es «elegir un repertorio dentro de mis posibilidades. Es esencial si queremos dar una buena impresión vocal. No elijas Whitney Houston si te acomodan más Los Bunkers».
«Quiero señalar categóricamente que yo no considero que canto bien» Diputado Nelson Venegas


