La exposición acerca de la vida de la artista mexicana está en Espacio Riesco
Flores, trozos de sandía y calaveras, o calacas como les dicen en México, se mueven sobre un espacio que parece infinito y cuando uno camina sobre ellos se van corriendo. El lugar que estamos describiendo es uno de los más llamativos y, obviamente, instagrameables de la muestra «Frida Kahlo, una biografía inversiva», que ya se encuentra abierta en el Espacio Riesco y estará hasta diciembre (entradas desde los 15.000 pesos para adultos y 10.000 para niños y tercera edad, más recargos en Puntoticket).
El caleidoscopio . El nombre real del lugar es Infinity y, básicamente, es una especie de caja abierta donde las personas entran y se proyectan imágenes iconográficas de la obra de Frida Kahlo, como sus calaveras. Cuatro espejos de dos metros de alto por 1,5 metros de ancho generan dos «paredes» de seis por dos metros, a cada lado, y se logra el infinito de los ascensores. Sobre el panel del fondo y el suelo se hace la proyección de los elementos, lo que unido a los espejos da un efecto único. Franco Silva, productor de proyectos especiales de Bizarro, explica que ahí está «la simbología de Frida. Hay un proyector atrás del fondo y arriba hay dos que generan lo del piso. Aparte, desde arriba se capta el movimiento con un kinect para que cuando tú te muevas, la imagen se mueva contigo, eso funciona con un máximo de cinco personas, si se aglomeran muchos se pierde. Es el lugar más instagrameable, toda la gente se saca fotos ahí», asegura.
Dentro de la historia . El espacio más grande de la muestra se llama Inmersivo, tiene 23 banquitas para sentarse y allí se proyecta parte de la vida de Frida Kahlo, con frases e imágenes de los lugares donde vivió la artista mexicana. «Son más de 400 metros cuadrados. Hay una parrilla de proyectores instalados y dirigidos para generar un efecto envolvente», explica Silva, sobre la sala donde las personas pasan a ser parte del «telón». «Está pensado para que la gente no genere sombra. Los niños corren y saltan porque les llaman la atención las proyecciones (como dibujos de culebras) que se hacen sobre el piso. La gente disfruta más cuando está más vacío porque se puede hacer la foto en la inmensidad, pero hemos tenido hasta 50 personas en la sala y no ha sido problema», agrega el productor.
Bonus Track . En la entrada de la muestra hay tres frases de Kahlo escritas en neón que también llaman a la selfie y, al final, hay cuatro sets hechos especialmente para la foto del recuerdo y una cabina donde los que asisten se pueden hacer una foto que se imprime con el estilo de pintura de Frida.


