Proyecto de la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Concepción
«Valorizar es transformar la basura o residuos en una materia prima, un objeto o producto valioso y útil para la sociedad. Por ejemplo, una bandeja de comida», explica Alex Berg, director de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción.
Durante dos años, un equipo de este centro de investigación convirtió más de 18 toneladas de mascarillas quirúrgicas en pellet, material que sirvió para confeccionar diversos productos como maceteros, bandejas y basureros.
La idea surgió en junio del 2020, dice Carla Pérez, subdirectora del Departamento de Consultoría e Innovación de la UDT.
«Fue durante una mesa de trabajo Covid, organizada por la Seremi de Ciencias, donde se abordó el tema de la pandemia desde un punto de vista de aporte desde la ciencia y en conjunto con las empresas privadas», cuenta.
Hasta ahora, el proyecto sigue vigente; si bien ya finalizó la alerta sanitaria, se trabaja con empresas cuyos trabajadores deben utilizar mascarilla por razones sanitarias, y con la Asociación de Pescadores Industriales del Biobío.
Seis etapas
Para entender en simple cómo los investigadores de la UDT transforman un montón de mascarillas quirúrgicas en contenedores plásticos, se puede dividir el proceso en seis etapas.
1. Recepción: Las entidades e instituciones vinculadas al proyecto envían bolsas y sacos gigantes con mascarillas usadas por sus colaboradores. Además de empresas privadas participaron colegios, municipalidades, entre otras, dice Alex Berg.
2. Desinfección: Lo primero es eliminar el virus del material. «Para eso, desinfectamos con calor; matamos al virus a través de un shock térmico. Esto se realiza en una cámara de sanitización a una temperatura de 90 grados y durante al menos una hora», detalla.
3. Clasificación: Se extraen las mascarillas secas y se clasifican. Se pesa la merma y se registra la cantidad recolectada final.
4. Molienda: «Se reduce el tamaño (de la mascarilla) en molino, eliminando partículas metálicas del clip nasal», comenta Carla Pérez.
5. Procesos mecánicos: Se ingresa el material a la planta piloto de UDT para obtener un pellet de mascarilla. «El resultado es una especie de algodón con mucho volumen», agrega Berg.
6. Transformación en productos: «Se incorpora el pellet a una máquina inyectora que contiene un molde, y a través de procesos termoquímicos o mecánicos (dependiendo de lo que se quiere fabricar), se obtiene un producto que puede ser una bandeja, un macetero o un basurero», enseña Pérez.
Cuando se define el producto a elaborar, se acuerda con el cliente el costo, fecha de entrega y unidades, en base a la cantidad de pellet producido con el material recolectado.
Balance
«Se fabricaron tres tipos de maceteros, de 0,3; 1,5 y 4 litros. El basurero es de 20 litros», especifica Alex Berg.
Entrega las siguientes cifras aproximadas de producción en base a mascarillas:
19.000 maceteros; 7.500 bandejas; 2.000 posavasos; 24 basureros; 200 set de cachos y 1.100 kit de reciclaje.
Para finalizar, destaca que «el proyecto fue posible gracias al financiamiento de la Asociación de Pescadores Industriales del Biobío y de la empresa Softys».


