El pueblo de Grindavik es sacudido por constantes sismos y enfrenta peligro de erupción volcánica
En un estado de alerta máxima se encuentran los miles de habitantes de Grindavík, pequeño pueblo pesquero de Islandia, ubicado a 40 kilómetros de Reikiavik, la capital del país insular. Lo anterior, pues una creciente actividad sismográfica registrada durante los últimos días podría desembocar en una erupción volcánica de proporciones, según dicen expertos locales.
Sin ir más allá, las autoridades islandesas decretaron estado de emergencia, luego de que se detectaran más de 800 terremotos entre viernes y sábado, los que provocaron la aparición de grandes grietas en las calles. Aseguran que son signos similares a los que tomaron lugar el año 2021 con la erupción del volcán Fagradalsfjall. Por lo mismo, ordenaron la evacuación de los 4 mil habitantes.
«No es posible determinar con exactitud si el magma podría llegar a la superficie y dónde. Hay indicios de que una cantidad considerable de magma se está desplazando en un área que se extiende desde Sundhnjúkagígar, en el norte, hacia Grindavík», informaron desde el Servicio de Meteorología de Islandia, consigna CNN.
Además, dijeron que «la cantidad de magma implicada es significativamente superior a la observada en las mayores intrusiones de magma asociadas a las erupciones del Fagradalsfjall». Eso sí, no saben con exactitud dónde se producirá la erupción.
Durante la jornada de este domingo, la institución confirmó que entre la medianoche y las primeras horas de la mañana, se registraron cerca de mil sismos en la zona. Pese a que ninguno tuvo magnitud superior a 3, no hicieron más que confirmar que una erupción volcánica tomará lugar en los próximos días: «Las mediciones GPS de las ultimas 24 horas muestran que la deformación asociada al túnel de magma que se formó el viernes 10 de noviembre se ha ralentizado», lo que «sugiere que el magma se está moviendo más cerca de la superficie».
«Nunca había estado tan asustada»
Danielle Rodríguez, jugadora de baloncesto profesional oriunda de Estados Unidos, contó al periódico «Iceland Monitor», que debió abandonar los entrenamientos de su equipo debido a «constantes terremotos de magnitudes cuatro y cinco». Además, debió dejar Grindavík junto a su novia. Iban en el auto cuando el vehículo se averió. «Nunca había estado tan asustada en mi vida», confesó.
La basquetbolista acotó que «empezó a temblar tanto que tuve que agarrar el auto y, para ser honesta con Dios, durante unos buenos 30 segundos sentí cómo que el suelo se fuera a abrir y nos iba a llevar a las dos».
Sigríoi Sverrisdóttir, también residente de Grindavík, mencionó que su esposa estaba preocupada por sus pertenencias, y que volvió a su casa para recoger fotografías, justo cuando las autoridades autorizaron a las familias a volver a sus hogares por un corto período: «No tienes tiempo para perder estas viejas fotografías que traen buenos recuerdos».
Un asunto de horas o días
Vidir Reynisson, jefe de Protección Civil y Gestión de Emergencias de Islandia, explicó a AFP que «estamos realmente preocupados por todas las casas y la infraestructura de la zona».
Cabe consignar que el pueblo de Grindavik está situado cerca de la planta geotérmica de Svartsengi, el principal proveedor de electricidad y agua para 30.000 residentes en la península de Reykjanes.»El magma se encuentra ahora a muy poca profundidad», continuó Reynisson.
Finalmente, hizo hincapié en que no hay que descartar la posibilidad de una erupción al fondo del mar: «No es el escenario más probable, pero no lo podemos descartar porque el final de la fisura se adentra en el mar».


