Llevamos tres semanas así, afirma una mamá
Este martes un grupo de alumnos del Liceo de Hombres de Puerto Montt llegó hasta la oficina del director Erwin Miranda. «Los jóvenes manifestaron con mucho respeto que no pueden seguir con este régimen extraordinario», dice el docente.
El régimen que alude comenzó el 24 de octubre. Ese día la calefacción del establecimiento -que acaba de cumplir 150 años- se apagó por falta de combustible. Debido a ello las clases que normalmente se extienden hasta las 15:15 (educación básica) y 16:15 (media), están terminando a las 13 horas.
«Nadie previó que la primavera tardaría tanto en llegar. Acá no es como en Santiago. Cuando hace frío, hace frío», afirma Miranda.
Karina Alarcón, presidenta del centro de padres, cuenta que ellos también se manifestaron junto con la banda de guerra del establecimiento. «Desde la vereda de los apoderados vemos que hay una mala gestión del Departamento de Administración de Educación Municipal (Daem)», asevera.
Relata que la caldera del establecimiento funciona a petróleo. «El problema es que el Daem mantiene una deuda de 90 millones de pesos con el proveedor y nadie trabaja por chirlitos. Llevamos tres semanas así y nadie nos da una explicación», indica.
La presidenta da ejemplos. «Hoy (miércoles) tenemos 11 grados y está lloviendo. Para el viernes anunciaron 9 grados y mucho viento. Por reglamento, los niños deben ducharse después de educación física. Imagínese el frío que están pasando».
En su desesperación, los apoderados se organizaron. «Estamos haciendo una lucatón. El litro de petróleo está a $1.080. Necesitamos reunir más de un millón para que la caldera funcione una semana. Lo hacemos por nuestros hijos».
Para colmo, agrega, hay más establecimientos municipales en la misma situación, como el Liceo Andrés Bello, la Escuela Melipulli y la Escuela N°3.
Cuatro de sus hijos estudian en la Escuela La Chamiza. «Está sin electricidad hace una semana. Explotó un transformador que debe ser reemplazado por el Daem. Hoy se supendió la prueba Simce por esta razón», lamenta.


