La Roja se despidió del torneo con un empate sin goles ante Canadá en Orlando
El árbitro colombiano Wilmar Roldán se hizo el loco con un golpe a Rodrigo Echeverría y echó a Gabriel Suazo antes de llegar a la media hora. Conmebol: cuesta explicar que habiendo Var pase esto a los 4 minutos, exclamó el ex juez Javier Castrilli.
Todo se pudrió en un córner a favor de los norteamericanos, cuando el volante chileno Rodrigo Echeverría se comió un codazo directo en la cara por parte del defensor Moise Bombito. El zaguero de 1,91 metros de altura incluso tuvo el descaro de arrancarse desentendido, mientras toda la Roja se abalanzaba sobre Roldán con reclamos.
«No lo puedo creer. ¿Para qué tener siete árbitros, cuatro en cancha y tres en el móvil del Var y nadie puede advertir ese golpe», se quejó el relator Claudio Palma en la transmisión de CHV. «Es incomprensible», añadió Aldo Schiappacasse. Roldán siguió el partido sin pedir revisión del Var ni tampoco ser informado de un potencial segundo análisis.
Hasta el mismísimo Gary Medel estalló de la furia y se descargó con un breve pero decidor mensaje. «Y nos siguen robando y cagando», escribió al lado de un compacto del codazo a Echeverría. «Otra vez robando, siempre lo mismo», añadió Arturo Vidal desde su casa.
El ex árbitro argentino Javier Castrilli, por su parte, respaldó al equipo de Ricardo Gareca. «Chile jugó 86 minutos contra un equipo que tenía un jugador de más. Pavada de ventaja deportiva. Conmebol: cuesta explicar cómo habiendo Var ocurre esto a los 4 minutos de partido y no estando en juego el balón. Increíble», publicó el también ex jefe de los árbitros en nuestro país.
La decisión de Roldán de mostrarle una tarjeta amarilla a Gabriel Suazo en el minuto 12, por una entrada algo brusca ante un rival, calentó aún más los ánimos. Pero los jugadores chilenos supieron canalizar esa adrenalina para acercarse al arco defendido por Maxime Crépeau. Víctor Dávila casi anota con una tijera preciosa en el minuto 22 y más tarde tuvo un disparo de derecha que se fue desviado.
La Selección sólo necesitaba un gol para acceder a la segunda fase, pero la ilusión comenzó a tambalear en el minuto 26. Suazo persiguió al veloz extremo Richie Laryea por la banda izquierda y tuvieron un contacto leve, que fue exagerado por el canadiense. Pasó de estar casi muerto a exigir la segunda amarilla del chileno en cosa de segundos, decisión que fue corroborada por el árbitro Roldán. «¡¡¡Contra todo y todos!!! Vamos mi Chile», publicó al instante Gabriela Rojas, esposa de Suazo.
El lesionado Claudio Bravo fue uno de los más enfáticos a la hora de reclamar al árbitro y aprovechó el término del primer tiempo para arrimarse. Le gesticuló con el codo, se llevó el índice al ojo y se alejó molestísimo. «Increíble que con la tecnología que existe a día de hoy en el fútbol te puedan cagar de esta manera. Cuesta mucho entenderlo, imposible competir contra esto. Nos vamos con la frente en alto, entregamos todo», publicó después.
Los lamentos de Bravo fueron como un regalo para los medios argentinos, quienes festinaron con la eliminación chilena. El diario «Olé» publicó una nota sobre el reclamo del capitán con el siguiente título: «Chile puso en marcha el plan lágrimas». El periodista Walter Queijeiro, en cambio, nos prestó algo de ropa. «No saben el codazo que metió un canadiense y no le pusieron roja. Lo chorearon a Chile», escribió. Hasta el famosísimo streamer español Ibai Llanos se enteró de lo ocurrido y preguntó a sus seguidores: ¿Han robado a Chile?».
Pero entre tanto alegato, el estadístico español Mister Chipe (@2010MisterChip) dejó un dato preocupante de cara a las eliminatorias. «Chile cierra una edición de Copa América sin marcar un solo gol por segunda vez en sus historia y primera en los últimos 107 años», advirtió.


