Tabla con precios de este producto que se volvió un básico por su variedad de tipos y usos
Las mamás más cercanas a la generación millennial preferimos en gel, crema o líquido, apunta la maquilladora Paulina Peña.
En redes sociales hay un montón de videos y tutoriales de hermosos y producidos maquillajes. Sin embargo, implican varios pasos y toman su tiempo.
Para las mamás, siempre faltas de horas al día, la idea es encontrar un elemento que las ayude a lucir más arregladas de manera simple.
En esta categoría, un infalible es el rubor, producto que hace pocos días fue destacado por el diario «El País en un reportaje llamado «Adicción al rubor».
Paulina Peña (@taopaupau en Instagram), maquilladora de MAC Cosmetics y Bobbi Brown, explica de qué trata esta adicción. «Los más asiduos a redes sociales ya le dicen blush (su nombre en inglés) y su función es dar vida al rostro. Hace que las mejillas se vean más saludables».
¿Cómo armar una rutina básica? Peña responde: «Encresparse las pestañas y usar máscara de pestañas, una gota de corrector en ambos lagrimales difuminada con los dedos, toques de rubor y una gota de éste en los labios te hace ver despierta y arreglada para cualquier ocasión. Se puede hacer en siete minutos y te durará un día. Soy madre de un bebé de seis meses, así que sé lo que no es tener tiempo para nada».
La maquilladora Melanie Tetzner (@melanietetzner) aporta otra explicación: «El rubor trata de simular una cara más rosadita que es signo de piel fresca y nueva de los niños».
Tipos. «Existen rubores gel, como el Strobe Liquid Blush de MAC (34.990), que vienen en un formato como tinte de labios. Te pones unos puntitos, lo esparces con la yema de los dedos y se difumina fácil y aporta un aspecto luminoso a la piel», destaca Paulina Peña.
Todavía existe el rubor en polvo, que es el clásico que utilizaban nuestras abuelitas. «Se sigue usando, pues tiene un efecto muy mate. Requiere una brocha y son preferidos porque quienes tienen más oleosidad en la piel. Las mamás más cercanas a la generación millennial preferimos en gel, en crema o líquido, porque son mucho más fáciles de trabajar, independiente del nivel de habilidad. Pasa que muchas tienen el temor de quedar como (el muñeco) Pin Pon, cuando el rubor quedaba con mucha intensidad. Pero los productos permiten ir formando capas, según la intensidad que se requiere, sin perder la sensación real del color y que la piel se vea fresca».
¿Y los rubores líquidos?
«Dan un efecto luminoso. Es una especie de híbrido entre rubor e iluminador».
Duración. «En general todos tienen buena duración, a prueba de sudor y roce. Una de sus ventajas es que no necesita retoque. Los líquidos tienen mucha fijación para quienes prefieren un maquillaje más imperceptible», afirma Paulina.
¿Hay que renovarlo seguido?
«No. Es un producto que dura mucho, pues se ocupa poca cantidad. Puede durar un par de años sin problemas. No es como una máscara de pestañas que se debería renovar cada seis meses».
Colores. Si bien las tendencias juveniles hablan de colores vistosos como morado, rojo y fucsia, en mujeres más grandes, Paulina recomienda otros tonos.
«De piel de un tono de mediana intensidad a más dorada se recomiendan los tonos más duraznos, que dan un efecto de piel soleada, pero sin llegar a que sea bronceada. Existen tonos más suaves, como un damasco o un rosa suave. que sirven más para pieles más claras».
Melanie Tetzner afirma que «funcionan bien los colores suaves, como el coral y rosados pálidos».
Otros usos. «El rubor líquido también se puede usar en los labios y si le aplicas encima un bálsamo labial da un efecto más jugoso», enseña Melanie.
La forma de colocarlo también ha cambiado. «Se usa haciendo un efecto ascendente llevando el color hasta la sien. Hay personas que lo llevan a la zona de los ojos: usando lo que quedó de producto en los dedos ponerlo en el pliegue del párpado y así da un poco de vigor en esa zona», añade.
«Los rubores multistick también sirven para los labios y ojos, son de acabado hidratante así que son ideales para pieles más maduras que no quieren acentuar sus líneas de expresión. Si el rubor es cremoso también se puede usar como labial», guía Melanie.
Brochas. «Creo que siempre el resultado queda mejor aplicando el producto con una brocha de rumor que tiene una punta más biselada, y generalmente son de cerdas blancas», sostiene Melanie. «El rubor se puede aplicar con brochas, esponjas y yemas de los dedos», complementa Paulina.
Inversión. «Me gusta la línea Stick Blush de Anastasia Beverly Hills (desde $29.520 pesos en grandes tiendas), los líquidos de Nars (desde $34.990), los en polvo de Dior (desde $46.200) y los multisticks de Asia Makeup ($25.990) que son muy hidratantes. Una opción más económica son los de Maybelline (desde $3.990)», ilustra Tetzner.
«En crema me gusta Glow play cushiony blush de MAC (39.990)», cierra Peña.



