La modelo ha tenido varios chascarros en su estadía en las islas Cícladas
Además de ser estupendo, es súper caballero, agrega sobre el varón helénico.
Hace dos semanas que Francisca Undurraga se encuentra recorriendo las paradisiacas islas griegas y algunas de las postales que ha hecho por esos lados las ha compartido en su cuenta de Instagram (@franundurraga 1,4 millones de seguidores). Aparte le han pasado varios chascarros aunque lo principal es que quedó absolutamente deslumbrada con los galanes griegos.
«Siempre quise conocer las islas griegas, pero hay muchísimas así que esta vez me incliné por las Cícladas. Ya conocí Santorini y Naxos, aparte de Creta y Rhodas (estas dos últimas no son parte de las Cícladas) y después la idea es cruzar a Turquía, que está cerquita», detalla.
¿Anda sola o acompañada?
«Me vine sola a este viaje pero la verdad es que el hombre griego es encantador. Además de ser estupendo, es súper caballero y no tiene vergüenza de decirte las cosas, pero siempre de buena forma. Bueno, y son guapísimos, desde los policías hasta los que te estacionan el auto, todos, así que me vine sola pero a lo mejor me vuelvo acompañada o quizás no vuelvo, no sé».
¿Cuando anda sola cómo lo hace con las fotos?
«Generalmente le pido a alguien que me tome las fotos, no las más provocativas, esas me las tomó yo apoyando el teléfono en alguna piedra o superficie».
¿Y cuando está en esas fotos más provocativas salen los jotes?
«No me dicen nada, pero en Grecia me ha pasado que el griego es muy jote y muy ingenioso con los piropos. Uno me hizo parar el auto, yo pensé que era policía, me dijo que era policía, me pidió los documentos para sacarle foto a la licencia y no era policía, era un tipo cualquiera, pero era tan guapo que le pasé la licencia de una, jajajá. Cuando voy a comer a algún lugar me regalan postres, son súper amorosos. El que arrendaba las sombrillas me decía: Ven mañana, yo te invito. Si estás buscando un hombre para casarte que sea guapo, elegante, educado y caballero, vente a Grecia, ese es el mejor consejo para las niñas que están solteras».
Vi por ahí que contó que tuvo unos problemillas con el inglés.
«Yo tengo inglés que diría que es intermedio pero hubo un día que estaba cansada y me sentía medio enferma, entonces mi cerebro no hacía mucha sinapsis con el idioma. Estaba en un beach club y quería hielo, entonces le empecé a pedir al mesero, pero en lugar de decirle ice (hielo en inglés) le decía hielow (que en inglés suena parecido a yellow), hielow, hielow… para el agua… después caí que era ice y me dio mucha risa. Otro día me fui a comprar un bikini y había tres colores: café, blanco y negro y yo le decía a la niña: I wanna this one, but in coffee (confundió la palabra del color, brown, con la bebida). También pedí agua (water) diciendo our, que es nuestro en inglés, jajajá, son cosas que pasan».
También vi que tuvo un encuentro rudo en otro idioma.
«Es que manejar acá es dificilísimo porque las calles son muy estrechas y hay mucho turista, entonces hay lugares donde las calles que tienen dos vías quedan con una y hay que esperar como 10 minutos a que pase una fila. Es complicado, entonces en una de esas un tipo me empezó a tocar la bocina y yo me alteré y le dije que esperara. Ahí me dijo habla en inglés y yo le respondí: Hablo en el idioma que quiero, con… Me salió del alma, jajajá y el gringo se quedó mirando sin entender nada».
Otra cosa que contó es que se cayó por ayudar unas gallinas.
«Yo me estaba quedando en Naxos y al frente había una casa medio abandonada donde había unas gallinas con pollitos. Hacía mucho calor y vi que no tenían agua, pero para darles tenía que trepar un muro de cemento. La chala se me resbaló por la pared y me raspé todas las piernas en el muro, pero lo logré, le puse agua a las gallinas».
Lo mejor de Grecia.
«Uno podría pensar que lo mejor de Grecia son las playas, los paisajes y la cultura, pero realmente lo mejor es su gente. De todos los países que he visitado en mi vida, que no son pocos, la gente más amable, buena onda y feliz está en Grecia».


