Destacada arqueóloga, y esposa del filántropo chileno, está cerca de encontrar la tumba de Cleopatra
Presenta dos exposiciones tras investigaciónen Egipto: Me siento comprometida con sacar a la luz lo que quedó oculto.
«A mí me gustan las sopaipillas», acota con una sonrisa José Luis Nazar este jueves por la noche mientras sirven canapés y empanaditas en un salón del Club de la Unión, donde el empresario chileno y filántropo ofreció una cena para conmemorar los 162 años del histórico recinto fundado por el marqués Manuel José Irarrázabal, su antepasado. Su visita se mezcla con uno de los hitos que lo hicieron conocido, sus grandes donaciones a la Teletón, que este año repetirá en el Estadio Nacional junto a Kathleen Martínez: «Este año voy a presentar a mi esposa, de la cual estoy muy orgulloso. Este año inaugura una exposición en Alejandría (Egipto)».
La arqueóloga y abogada dominicana Kathleen Martínez detalla que llevan 15 años de relación. Desde inicios de este siglo ella volcó su investigación en hallar los restos de Cleopatra y en 2025 protagonizó el documental de National Geographic «El último secreto de Cleopatra», disponible en Disney+. «Este año tengo la exhibición Cleopatra, the truth en Milán, que es inmersiva y donde con evidencias arqueológicas le ponemos rostro a esta reina, y eso es muy novedoso. Y a finales de este mes se inaugura una exhibición permanente de 3.000 de mis piezas encontradas en Egipto, y eso es un gran honor. Cierro el año con grandes logros», comenta.
«La búsqueda de la tumba de Cleopatra es algo que me siento segura de su resultado. A medida que avanzamos descubrimos que el yacimiento (en Alejandría) era mucho más grande de lo que se conocía, se extiende cinco kilómetros bajo el mar Mediterráneo. Son exploraciones en tierra y mar junto al doctor Robert Ballard, quien descubrió (los restos) del Titanic. Él tiene equipos extraordinarios que han permitido hacer avances», sigue Martínez.
Su fascinación con el personaje «surgió de niña, yo soñaba con ir a Egipto y mis padres (un abogado y una banquera) me decían que era una locura, encontraban que la arqueología, en un país del tercer mundo, era una profesión insignificante y eso me llevó a estudiar Derecho. En España hice una maestría y ahí me reencontré con la arqueología y cambió mi perspectiva, y tomé la decisión de desarrollar este proyecto. Fue tener valor para hacer lo que realmente quería, ser abogada no me hacía feliz». «Los inicios fueron difíciles pero tuve convicción. Encontramos la placa fundacional del templo Taposiris Magna que luego se convirtió en una de las primeras iglesias del siglo IV, que se buscó por más de 150 años; también un gran cementerio grecorromano; hallamos un templo de Cleopatra a la diosa Isis, túneles y cámaras subterráneas, y bombas de la segunda guerra mundial y uniformes. Hay mucha historia y me siento comprometida con sacar a la luz lo que quedó oculto. Siento que ya estamos en la etapa final de encontrar la tumba de Cleopatra y Marco Antonio (general romano)», detalla.
En mayo pasado Martínez y Nazar fueron distinguidos en Nueva York con la medalla de honor Ellis Island, que es un acto de Estado, que distingue a inmigrantes destacados.
Hace 24 años
«Amo Chile, me encanta el país. Me gusta la comida y la gente, y me parece muy emocionante estar con José Luis en la Teletón, él tiene un gran corazón, es un hombre extraordinario. Me encanta que haga un aporte y él tiene una gran personalidad, nunca lo he visto nervioso», acota Martínez.
Nazar agrega: «Vengo casi todos los años a la Teletón. Es algo que hago con mucho cariño porque es una causa que ayuda a niños desvalidos, y ellos sí que lo necesitan». En 2018 fue la última vez que concurrió al Nacional a donar 1.000.000 dólares más otros 40.000 en simbolismo de los asistentes. Esto comenzó en 2002 cuando, entre el público, «pregunté si yo también podía hacer una donación en nombre de todos quienes estaban ahí. En ese entonces era como 700 pesos el dólar, y quise donar uno por cada uno».
¿Qué lo motivó a donar la primera vez?
«Me pareció que lo que se hace merecía apoyo. Esa vez me di cuenta que donaban puros dueños de compañías, no habían donaciones personales, hasta que llegó gente aristocrática y lo hice. Mi idea fue que otros como yo donaran en forma individual y funcionó, ¿se acuerda de (Leonardo) Farkas? También recuerdo a una dama muy distinguida, de la familia Luksic. Mario (Kreutzberger) se la jugó conmigo esa primera vez, no sabía qué mamarracho yo iba a decir. En 2016 él me propuso una dinámica (en el Estadio Nacional, hacer un congelao junto a Cachureos) y yo le tomaba el micrófono y él no lo soltaba, jajajá».


