¿Cómo ha evolucionado la oferta en 13 años?
En 2011 se lanzaba el primer auto 100% eléctrico en Chile, el Mitsubishi i-Miev un compacto de 3,39 metros de largo y una autonomía de 160 km. Los últimos modelos superan largamente estas cifras e instalaron una guerra de precios con algunos modelos bajo la vara de los 15 millones de pesos, y al parecer seguirán a la baja.
El 3 de mayo de 2011 se lanzaba el primer auto 100% eléctrico a la venta masiva en nuestro país. Se trató del pequeño citycar Mitsubishi i-Miev, un futurista modelo que abrió una nueva era en el mercado automotor nacional.
Tras más de una década de avances tecnológicos, una industria global enfocada en minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero, y nuevas marcas y modelos cada vez más eficientes y económicos, el panorama es muy distinto al que enfrentó Mitsubishi, con su vanguardista modelo.
Las cifras son claras en ese sentido. Marzo de 2024 quedó como «un mes histórico en ventas para la categoría de nuevos vehículos livianos y medianos híbridos enchufables (PHEV) y también de los 100% eléctricos (BEV), que registraron un incremento de 134% durante el mes pasado con 1.268 unidades comercializadas», según reza el último informe de ventas de vehículos de cero y bajas emisiones de ANAC A.G. (Asociación Nacional Automotriz de Chile).
Tecnología y mercado
Williams Calderón, subdirector de Innovación y Tecnología de CASE, Centro de Aceleración Sostenible de Electromovilidad y Director DIMEC, Departamento de Ingeniería Mecánica, Universidad de Chile, comenta al respecto, «mi percepción es que la penetración de EVs (electric vehicles) ha aumentado con los años, pero queda mucho espacio por abordar, es decir, existen oportunidades de crecimiento del mercado de vehículos eléctricos que pueden ser materializadas con innovación y desarrollo de modelos de negocios, que involucren incentivos, crecimiento y disponibilidad de infraestructura de carga, entre otros».
Un incentivo que ha aumentado la oferta de vehículos eléctricos y de bajas emisiones como híbridos o híbridos enchufables, es la Ley de Eficiencia Energética, que impone un límite de emisiones por vehículo vendido desde marcas importadoras, generando una multa si está cifra es superior. Esto ha generado interés de las marcas por poner en el mercado una mayor cantidad de autos electrificados.
Junto a ello la oferta se ha multiplicado, si en 2011 existía en stock un modelo eléctrico hoy contamos con más de 45 modelos, contando los recién homologados modelos de Tesla. Los precios, van desde casi 250 millones de un Porsche Taycan Turbo GT, hasta el nuevo campeón de los precios en eléctricos, el JAC e-JS1, que tiene un precio de venta de $14.290.000, destronando al Renault e-Kwid, que llegó pocas semanas antes con un valor de compra de $14.990.000, siendo el primero en superar la «barrera sicológica» de los 15 millones de pesos.
Cuestión de autonomía
¿Cómo se explican estos precios cada vez más competitivos? «La industria de fabricación de baterías ha tenido avances muy importantes en los últimos años, tanto en diseño, manufactura, calidad, capacidad y vida útil de las baterías. El crecimiento de esta industria de la mano del crecimiento de sus proveedores, ha permitido el aumento de la oferta y asimismo consolidarse como fabricante de componentes de la industria automotriz en su transformación a la electromovilidad», explicó Williams Calderón, de CASE.
Respecto a la autonomía y los avances en batería, el escenario también ha cambiado. De los 160 kilómetros que era capaz de recorrer el Mitsubishi I-Miev en 2011, hoy la mayor autonomía la tiene el Mercedes-Benz EQ 450+, con 610 km (según EV-database.org). En términos de infraestructura, pasamos de una electrolinera, a 323 puntos de recarga para coches eléctricos en Chile, según el sitio electromaps.com.
Aun así los expertos confirman que queda mucho por avanzar. «Adecuada disponibilidad de infraestructura de carga, de tal modo de reducir los tiempos de carga y consolidar modelos de negocios, acceso a soluciones tecnológicas de gestión de flota y de energía, información para el desarrollo de mercado de vehículos eléctricos usados, capacidades de gestión de residuos de la electromovilidad (2da vida de baterías y reciclaje)», enumera Calderón.


