Alcalde de Valparaíso
«La sanción del Tricel es gravísima y es un hito histórico en Valparaíso». Con esas palabras, el exconcejal Marcelo Barraza (Demócratas) calificó el castigo impuesto contra el alcalde Jorge Sharp, quien fue suspendido de sus funciones por 30 días.
En su sentencia, el Tricel dio por acreditado diversas irregularidades en el Liceo Técnico de Valparaíso y el Liceo Técnico Profesional María Luisa Bombal cuando dependían de la Corporación Municipal de Valparaíso para el Desarrollo Social, un organismo cuyo gerente general era Sharp. «Este tribunal ha arribado a la convicción que el alcalde requerido ha faltado al deber de supervigilancia que le impone el cargo», dice el fallo.
La justicia electoral detectó que los liceos realizaron diversas actividades productivas, como servicios de fotocopiado, reventa de ropa comprada en el comercio y venta de colaciones. «Se trata de actividades completamente ajenas a la enseñanza técnicas, porque la labor de los liceos es una labor de enseñanza, no productiva», explica el exconcejal Carlos Bannen (UDI).
En esa línea, el Tricel objetó que ambos liceos gastaran $219.568.590 en alimentos, bebidas alcohólicas, gastos médicos e incluso relojes para los funcionarios. Además, se detectaron recursos faltantes por $6.662.282 y $1.447.852 en el Liceo Técnico Profesional María Luisa Bombal y el Liceo Técnico de Valparaíso, respectivamente.
Aunque reconoció las irregularidades, el alcalde Sharp se defendió señalando que «este sistema de prácticas no lo creó la gestión que me tocó encabezar, sino que comenzó hace 20 años, tal como lo acredita la sentencia en primera y segunda instancia: el sistema comenzó con el alcalde Hernán Pinto y luego se institucionalizó con Jorge Castro».


